Con relevancia en el segmento de los acuerdos salariales de convenio la paritaria mercantil abrió su ronda de negociación 2021. Con saldo pendiente de lo fue una acalorada puja el año pasado, la cual incluyó acusaciones cruzadas entre gremio y cámaras patronales e intervención del ministerio de Trabajo, Comercio marcó su aspiración en el rango del 36%.

Esta mesa salarial involucra a cerca de 1.200.000 empleados y de hecho cuenta con una ifluencia apreciable en el resto de las paritarias más allá del rubro de actividad. El sindicato al mando de Armando Cavalieri conformó su pretensión de mejora en un 29% para el corriente y un 7% para terminar de cerrar la edición 2020, se considera que hay buen plafón para el diálogo con las cámaras empresarias a diferencia del año pasado y coincidencias en cuanto a la tesitura frente a restricciones por el Covid, traccionar en conjunto también para reseñar la postura sectorial de que los comercios y su actividad no constituyen focos de contagio del Coronavirus, como también en cuanto a un acuerdo paritario por un año.

Aquí también juega la fragilidad que aprecian los gremios sobre la percepción inflacionaria el Gobierno para este año y que fijó el presupuesto en el 29%, a punto tal que los mercantiles también incluyen la cláusula de revisión a la hora de firmar cualquier acuerdo.

En enero

La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys) había solicitado en los pimeros días de este año a las cámaras empresarias un aumento salarial del 25% y la incorporación a los básicos de convenio del bono de $5.000 otorgado para clausurar la paritaria de 2020.

Como publicó la agencia Télam, remarcaron el "duro golpe sufrido por el poder adquisitivo de los trabajadores como consecuencia del proceso inflacionario y las variaciones económicas".

Aquella instancia fue la antesala a iniciar las negociaciones para 2021-22 del convenio laboral 130/75 que se activan por estas horas entre esa organización sindical y la Cámara Argentina de Comercio (CAC), de la Mediana Empresa ( CAME) y la Unión de Entidades Comerciales Argentinas (Udeca).

Comercio, una estructura clave del movimiento obrero y considerada en dimensión por la cantidad de trabajadores que ostenta por los gobiernos de turno, es uno de los sindicatos que también tuvo la posibilidad de acceder al beneficio de los ATP en la emergencia pandémica para reforzar el pago de los salarios al personal que se desempeña en las áreas de dicha organización gremial al servicio de los trabajadores, como publicó este diario.

Las razones de esa ayuda oficial se sustentaron en la merma de aportes para obra social y sindicatos que todavía asimilan desde marzo 2020 en virtud de la emergencia sanitaria.