El genocida Miguel Etchecolatz, que durante la última dictadura cívico-militar estuvo a cargo de los centros clandestinos de detención con mayor número de asesinatos en la provincia de Buenos Aires, negó ser "un delincuente" y aseguró estar orgulloso de "haber defendido la Patria".

Etchecolatz, detenido en una celda común del penal de Campo de Mayo con prisión perpetua por sus crímenes de lesa humanidad, consideró que es víctima de un "plan sistemático de venganza". Así se manifestó al hacer uso de sus últimas palabras en el marco del juicio por delitos cometidos en la Brigada de San Justo en la dictadura.

"No está sentado ante ustedes un delincuente, tengo orgullo de haber defendido la Patria", expresó esta mañana al hablar ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, que confirmó que dará a conocer su veredicto el próximo 2 de diciembre.

El exsubcomisario de la Policía Bonaerense sostuvo que "estos juicios son mal llamados de lesa humanidad", al hablar vía on line desde el penal de Campo de Mayo.

"Llevo más de 24 años en prisión y cuando obtuve el beneficio de la prisión domiciliaria los agentes de la persecución hicieron lo imposible para que vuelva a la cárcel y lo obtuvieron con la anuencia de la justicia y complicidad del Gobierno, cuidadosos de no violar los derechos humanos de los atacantes".

"Es un plan sistemático de venganza", aseguró y remarcó: "No está sentado ante ustedes un delincuente, no oculto orgullo de haber combatido en defensa de la Constitución y la Patria".

El represor de 91 años fue internado por contagiarse de Covid-19 hace algunos meses, pero luego volvió a Campo de Mayo. El 26 de septiembre pasado, el Tribunal Oral Federal 6 porteño le otorgó arresto domiciliario por una causa, pero la medida no se concretará debido a que, por sus otras causas, los tribunales de La Plata y Lomas de Zamora rechazaron sus pedidos de acceder al beneficio.