El juez Román Parodi otorgó la prisión domiciliaria a los dirigentes del Sindicato de Camioneros Maximiliano Cavaleyro y Fernando Espíndola a un mes que fueran detenidos bajo acusaciones del denominado Movimiento Empresarial Antibloqueos.

Desde la organización gremial que lidera Hugo Moyano expresaron que no existían pruebas para avalar la denuncia empresaria y apuntaron a las actuaciones judiciales como un “tema netamente político” contra su sindicato.

El abogado Javier Moral, patrocinante del sindicato, consideró que con la decisión del juez hoy a cargo de la causa, por el pedido de licencia de la magistrada titular, “se revirtió una situación injusta, porque los compañeros nunca debieron haber estado privados de su libertad. Habíamos denunciado escuchas ilegales y ahora eso se confirma con esta resolución. Se va a comenzar una investigación a la jueza de Garantías de San Nicolás María Eugenia Maiztegui y la fiscal María del Valle Viviani”.

Cavaleyro y Espíndola fueron acusados de bloquear con sus vehículos el acceso a una distribuidora de San Pedro durante enero y febrero de 2021 con el objetivo de presionar para que la empresa acepte los reclamos laborales.

Hugo Moyano apuntó a referentes de la oposición por el caso. “La Justicia entendió que no correspondía que ambos compañeros estén detenidos. Esto fue manejado por Mauricio Macri, el otro día respaldó a la jueza y salió a declarar cualquier disparate, haciéndole creer a la gente que los compañeros de San Nicolás habían cometido un delito. Este señor lo único que hace es perseguirme a mí, a mí hijo y la Institución, porque su principal objetivo es eliminar los derechos de los trabajadores”.

De esta forma el también presidente del Club Independiente consideró que tanto él como su hijo Pablo Moyano son el blanco de una persecusión que se inició en 2017, cuando Cambiemos no logró concretar la reforma laboral que tenían programada para desarrollar en su gestión.

Moyano también recordó los allanamientos a la sede gremial de la calle San José, “hostigando a la obra social con multas de hasta 1.000 millones de pesos. Todo este armado estuvo siempre avalado por las corporaciones de los medios de comunicación más derechistas y por el sector empresario interesado en el rédito económico que le brinda un Gobierno neoliberal”.

Pablo Moyano también se refirió a la cuestión “La reforma laboral fue la única ley que no pudo aprobar el gobierno anterior, ahí empezó una serie de acusaciones, de invento de causas, primero con la causa de Independiente, la protección política, mediática de medios de comunicación como Clarín y La Nación, y termina con esta lamentable detención de los dos compañeros de San Nicolás”.

El triunviro de la CGT y adjunto de Camioneros expresó desafiante, “ojalá que a partir de ahora la justicia empiece a investigar a aquellos que destruyeron nuestro país, nosotros vamos a seguir reclamando, parando y movilizando por los derechos de los trabajadores Camioneros”.