El ex presidente y senador Carlos Saúl Menem falleció este domingo 14 de febrero luego de que se complicara un cuadro de salud por el que había sido internado cuando sufrió una insuficiencia renal derivada de un cuadro de infección urinaria y arritmia que lo mantuvo desde entonces internado en el Sanatorio Los Arcos.

Con problemas de salud en los últimos años, su participación política se había enfocado en su tarea legislativa en el Senado de la Nación en representación de la provincia de La Rioja. El mandato vigente lo había asumido en 2017 cuando juró acompañado por su hija Zulemita y sus dos nietos.

El último posteo de Zulemita con su padre 
 

El ex presidente fue protagonista de una década de gestión en la Casa Rosada en la que las reformas estructurales que propició convivieron con los escándalos personales y la tragedia familiar cuando murió su hijo Carlos Junior, al precipitarse el helicóptero que piloteaba.

Desde la provincia de La Rioja, que gobernó durante dos períodos construyó un estilo de gestión desprejuiciado, estridente y muy empático con la ciudadanía en una versión popular, primero, ý con gran apoyo de la clase media por la aplicación de la Ley de Convertibilidad que frenó la inflación y sectores empresarios poderosos cuando inicio la serie de privatizaciones de servicios que estaban en poder del Estado.

El diputrucho y las 20 privatizaciones durante el gobierno de Menem 

Aerolíneas Argentinas, Gas del Estado, la empresa de telecomunicaciones EnTel, Aluar, Aeropuertos, Obras Sanitarias de la Nación, Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires (SEGBA), SOMISA, YPF y Yacimientos Carboníferos Fiscales son parte de la veintena de empresas estatales que se privatizaron durante la década que gobernó Menem.

La más escandalosa fue,tal vez, la de Gas del Estado porque la sesión de la cámara de Diputados consiguió el quórum -entonces de 130 legisladores-  sentando en una banca a un asesor del diputado Julio Samid,  Juan Abraham Kenan, que luego pasaría a la historia como el caso del "diputrucho". La lista completa está publicada por el Ministerio de Economía .

Salariazo y revolución productiva, sello menemista

En plena hiperinflación y con el gonbierno radical de Raúl Alfonsín muy debilitado, el entonces candidato por el Partido Justicialista protagonizó una campaña con fuerte tono de reivindicación popular, y puso énfasis en la recuperación del poder adquisitivo y de la recuperción de la actividad.

En ese contexto prometió una "revolución productiva" y "salariazo" y se impuso ante un candidato desangelado como Eduardo Angeloz  al obtener el 47,3% de los votos populares, lo que le asegura 310 de los 600 compromisarios del Colegio Electoral, que designará al presidente. Todavía no se había reformado la Constitución Nacional: La reforma se produjo en 1994 cuando se acortó el mandato predencial a 4 años con posibilidad de reelección y se instauró el voto directo en lugar del Colegio Electoral.