El ex titular del Tercer Cuerpo del Ejército Luciano Benjamín Menéndez falleció hoy a los 90 años en un hospital de la ciudad de Córdoba, donde permanecía internado desde hace unas semanas mientras afrontaba un juicio por delitos de lesa humanidad.

Icono de los métodos más crueles utilizados por el terrorismo de estado,  el fallecido exmilitar fue la máxima autoridad en Córdob. durante la dictadura y responsable de la represión en Jujuy. Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, San Luis, Santiag. del Estero y Tucumán.

Con el cargo de comandante, creó los dos primeros centros clandestinos de detención del país: “La Escuelita” de Famaillá, en Tucumán, y “Campo de la Ribera”, en Córdoba.

Apodado “La Hiena” por su crueldad con los prisioneros y “Cachorro” por ser hijo de un militar, Menéndez, un ultranacionalista católico, se casó con Edith Angélica Abarcay, fallecida en 2012. con quien tuvo siete hijos. 

Su linaje militar da cuenta de un padre teniente con actuación en la represión contra los anarquistas y comunistas, un tío que participó del intento de golpe contra el por entonces presidente Juan Domingo Perón,en 1951, y un primo -Mario Benjamín, fallecido- que sucumbió como gobernador militar en el intento de reconquistar las islas Malvinas en 1982.

Menéndez se caracterizó por utilizar sistemáticamente, en cada uno de los juicios que lo tuvo como acusado, el derecho de hacer su descargo antes del veredicto. Fue así que pronunció extensos discursos en los que defendió la represión ilegal frente al “fantasma del comunismo”, justificó los crímenes de lesa humanidad como “crímenes de guerra” y desconoció a la justicia civil.

Acumuló cerca de 800 imputaciones por delitos de represión hasta que en 2000 quedó detenido. Pero los autos de prisión en su contra fueron interrumpidos por el beneficio de detención domiciliaria, que violó en al menos una oportunidad. Además fue internado por razones de su salud y sufrió tres infartos, el primero en 2011.

"Los desaparecidos desaparecieron y nadie sabe dónde están, lo mejor será entonces olvidar”, dijo en una entrevista publicada en la revista Gente en febrero de 1982.

Según los fundamentos de sus condenas judiciales, Menéndez fue el principal responsable del “plan sistemático y generalizado de exterminio de la oposición política” aplicado durante la última dictadura cívico y milita. (1976-1983) en Córdoba y en otras nueve provincias del noroeste.

Menéndez fue dado de baja del Ejército y perdió su rango militar en 2011, cuando la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena a prisión perpetua que en 2008 le había dictado el Tribunal Oral Federal de la provincia de Tucumán.

"Los desaparecidos desaparecieron y nadie sabe dónde están, lo mejor será entonces olvidar”, dijo en una entrevista publicada en la revista Gente en febrero de 1982. Dos años después protagonizó un escandaloso hecho de agresión y violencia, cuando fue fotografiado cuchillo en mano en un intento atacar a un grupo de dirigentes de organismos de derechos humanos que lo esperaba a la salida de un canal de televisión al grito de “asesino”.

Durante el desarrollo de los juicios, los testimonios de los detenidos dieron cuenta que Menéndez visitaba -fusta en mano- alguno de los 240 centros clandestinos de detención de los que era responsable cada vez que se capturaba a una víctima muy buscada por el régimen militar.