Los titulares de jurisdicciones y organismos de la administración pública nacional podrán decidir el regreso a la labor presencial de los empleados considerados esenciales. Según lo estableció una resolución oficial, la convocatoria abarca a quienes hayan recibido al menos la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus.

Dicha norma aclara que que-darán exceptuadas las personas con inmunodeficiencias, los pacientes oncológicos y los tras-plantados.

La Secretaría de Gestión y Empleo Público de la Jefatura de Gabinete emitió la Resolución 2021/62, por la cual estableció que en la administración pública se podrá convocar el retorno para el trabajo presencial a los emplea-dos considerados esenciales que se encontraban realizando trabajo virtual y que recibieron al menos la primera dosis de cualquiera de las vacunas contra el Covid-19.

“Las vacunas utilizadas en Argentina demostraron una adecuada eficacia para la prevención de las formas graves y de la muer-te por la enfermedad, lo cual disminuye el riesgo y posibilita el re-torno de las personas vacunadas a sus lugares de trabajo”, consta en el escrito.

La resolución habilita a las autoridades a realizar la convocatoria en virtud de tales requisitos y para quienes desempeñen tareas esenciales que deban desplegarse de manera presencial.“El trabajo remoto sigue sien-do la modalidad prioritaria en la administración pública”, señaló la secretaria de Gestión y Empleo Público, Ana Castellani.

De esta manera, la resolución regula el retorno de aquellos que trabajan en áreas en donde la autoridad superior del organismo determinó la necesidad de la presencialidad. Si estaban exceptuados por pertenecer a un grupo de riesgo, a pesar de desempeñarse en áreas esenciales y que ahora están va-cunados, pueden ser convocados tal como sucede en el resto de los trabajos.

Quedan exceptuados los trabajadores con inmunodeficiencias: congénitas, asplenia funcional o anatómica (incluida anemia drepanocítica) y desnutrición grave, así como también quienes tengan VIH (dependiendo del estatus), las personas con medicación inmunosupresora o corticoides en altas dosis, los pacientes oncológicos y los trasplantados con enfermedad oncohematológica hasta seis me-ses posteriores a la remisión completa, con tumor de órgano sólido en tratamiento o trasplantados de órganos sólidos o de precursores hematopoyéticos.