Con los objetivos tan claros como inciertas las medidas para lograrlos, el presidente Alberto Fernández anunciará las pautas de la séptima prórroga del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, que comenzará a regir desde la próxima semana, con todas las miradas puestas en el eventual retroceso de fase en el Área Metropolitada de Buenos Aires ( AMBA).

El jefe de Estado hará el anuncio tras recibir en Olivos al gobernador bonaerense Axel Kicillof y al mandatario porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Ambos comparten la idea de tomar medidas más estrictas para evitar la propagación del Covid-19, aunque no acuerdan sobre el momento en que se deben tomar.

Desde el Gobierno insistieron con una metáfora cargada de dramatismo: "Larreta quiere llegar más a la punta del iceberg y Alberto le dijo ´No me quiero acercar tanto´", relataron allegados al Presidente, que reconocieron que "hasta último momento se analizarán todas las variables".

Bajar la circulación de gente en el AMBA es el gran título, pero se mantienen las incógnitas de las restricciones a aplicar. Por lo pronto, el primer mandatario hará una enérgica apelación a la población para que la responsabilidad de cada ciudadano sea la principal arma contra la propagación en los próximo 15 días.

"Estamos yendo al pico, estamos viendo el iceberg. El objetivo es vaciar y recuperar camas de terapia intensiva, por eso se vuelve hacia atrás por 10 o 15 días. Hay que contener la situación porque viene el pico de frío y puede haber falta de camas", resaltaron fuentes del Ejecutivo citadas por Noticias Argentinas.

Cuarentena restrictiva

Más allá del nombre de la fase próxima -probablemente estrene una nueva denominación- solo las actividades esenciales continuarán con el permiso irrestricto para mantenerse en actividad plena. Los rubros exceptuados, sin embargo, no serían cortados de plano. Hasta anoche se evaluaba permitir la actividad de los comercios de cercanía, siempre que los empleados también se desplacen por la misma zona de los locales para concurrir a trabajar.

Cerrar la actividad comercial podría generar fuerte resistencia en la Ciudad, y también en el Gran Buenos Aires, ya que muchos municipios también habilitaron la apertura en distintos rubros no esenciales. De igual modo, volver a fase 1, implicaría el cierre de numerosas fábricas en el conurbano, una decisión compleja de tomar para el Gobierno.

A lo largo de la jornada se barajó la posibilidad de restringir la circulación de personas entre el GBA y la Ciudad. Incluso se mencionó la alternativa de prohibir a los colectivos cruzar la General Paz en ambos sentidos. En ese caso, los colectivos solo podrían circular en sus distritos. Sin embargo, desde el ministerio de Transporte se preocuparon en aclarar que no planeaban medidas al respecto. Por otra parte, una decisión como esa haría crecer el flujo de personas de los ferrocarriles urbanos.

Cómo será la nueva cuarentena

La Ciudad, además, reconsidera los permisos para realizar running, bicicleta y caminatas recreativas en horario nocturno y hasta las primeras horas de la mañana. También entran en análisis las salidas recreativas con menores durante los fines de semana.

El Gobierno porteño busca mantener las salidas de los menores de edad durante los fines de semana, algo que se implementó con éxito hace poco más de un mes, y que no se considera un foco de contagios.

En eso está de acuerdo el Gobierno Nacional, que también es consciente de la necesidad de esa franja etaria, a poco de cumplir 100 días de cuarentena.

Está en debate, en tanto, la vuelta atrás de la autorización a correr, actualmente vigente entre las 19 y las 9 en Capital.

Fernández considera que no se puede volver a una virtual fase 1 de aislamiento (sin comercios no esenciales y mínima circulación) y pretender que la ciudadanía lo cumpla.

Por esa razón, se espera que se anuncie la cancelación de las salidas recreativas para hacer actividad física para los mayores pero que se mantengan las de los menores, durante los fines de semana, a partir del próximo 29 de junio.