La onda expansiva del severo conflicto ocurrido el miércoles en el frigorífico Ecocarnes de San Fernando continúa. Mientras uno de los heridos de bala en esa planta se recupera y el otro trabajador se encuentra internado en terapia, la puja sindical, la incidencia del Gobierno en la pulseada y la posibilidad de que se registren otros episodios similares crece.

El ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, señaló que "esto es parte del país que no queremos" y acotó que "los que dicen beneficiar a un trabajador lo único que hacen es juntar plata para ellos porque la pelea es por quien se queda con la recaudación sindical". La ampliación de este punto es central en el caso Ecocarnes y asoma respecto la pretensión de la Federeración Gremial del Personal de la Industria de la Carne y derivados, al comando de José Fantini, para que los trabajadores de frigoríficos abonen un aporte solidario y extraordinario de sus ingresos por valor de $1.000. Fantini asegura que hay un solo convenio de labor y que es el que defienden, reiterando que nada tuvo que ver ni él ni su entidad con los incidentes y abogando por la investigación judicial del episodio.

La presión por el presunto aporte solidario fue denunciado por otra federación, Fesicara. Los sindicatos que la componen e incluso delegados que están alineados en fuerzas políticas de izquierda coincidieron ante la consulta de este diario, que el "aporte" se constituyó en el eje de la batahola que incluyó disparos, heridos e impactos de bala en las viviendas próximas a Ecocarnes. El cual comenzó cuando a bordo de micros arribaron "visitantes" al frigorífico, que se agredieron con trabajadores de la planta e incluso con otros manifestantes de Barrios de Pie y otras entidades. ATE a través de su referente Hugo "Cachorro" Godoy negó cualquier participación en el hecho. Incluso se comunicó con Silvio Etcheun, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Carne, que trabaja en Ecocarnes desde hace 18 años.

El “aporte solidario” es considerado como el detonante del enfrentamiento

Etcheun departió en la víspera con el secretario de Trabajo, Marcelo Aparicio, tras una movilización a la cartera laboral, sin avances en la cuestión.

Fesicara convocó a un plenario para el martes donde no descartan que el conflicto de Ecocarnes se propague a otros frigoríficos, todos dentro del rango empresario exportador beneficiado con los acuerdos que rubricó el Gobierno con naciones de Asia.

No es un dato menor que la Casa Rosada mantiene fuego sostenido contra dirigentes sindicales con los que sólo posee efrentamientos, a tal punto que el presidente Mauricio Macri apuntó desde la etiqueta bélica de "kirchneristas" o bajo sospecha de dicha tónica, nombrando Hugo Moyano, Sergio Palazzo y Pablo Biró todos integrantes del Frente Sindical (Fresimona) aliado de la fórmula Fernández-Fernández.

Tres notas de color más para el episodio Ecocarnes: cuando se desató la batahola el titular del Consorcio de Exportadores, Mario Ravettino, se encontrarba en esa planta. Por otra parte, José Fantini fue uno de los jefes sindicales cercanos al Gobierno que viajó junto al ya ex ministro Jorge Triaca a la gira europea donde asistieron representantes de trabajadores de diálogo almibarado con el Ejecutivo. Y respecto a las corridas, incendio de un micro, balas y otras delicadezas en San Fernando, fuentes sindicales consideraron como "gravísimo" que la intervención policial fuera tardía como que intentaran responsabilizar de la seguridad en la zona a la intendencia local, en el delicado juego de poderes en campaña electoral.