La senadora oficialista Anabel Fernández Sagasti, una de las impulsoras de la expropiación de la empresa Vicentin, defendió la iniciativa: "No es algo ideológico, es práctico y es transparente", aseguró la mendocina, quien subrayó que Vicentin "no es una empresa próspera" sino "todo lo contrario", porque "recibieron un préstamo, tomaron granos, se fugaron todo y estaban camino a una quiebra para dejar un tendal de acopiadores y productores en la calle". Sagasti afirmó que "hubo un vaciamiento intencional de la empresa para que nunca los acreedores ni los trabajadores puedan cobrar un peso".

Por otra parte, la senadora dijo que “la decisión que tomó el Gobierno sobre Vicentin fue que primero se intervenga y luego se rescate una empresa que entró en cesación de pagos en diciembre del año pasado y luego en concurso preventivo y hay pedidos de quiebra”.

En ese sentido, profundizó: “En realidad, hay grupos cerealeros internacionales que quieren quedarse con la compañía por un vuelto, pero Vicentin es una empresa que es crucial para la estrategia económica y agroalimentaria de la Argentina”.

“Es una empresa estratégica en el mercado de granos porque tiene el 9 por ciento del mercado. Por eso, Vicentin en manos de la unidad de negocios de YPF Agro nos va a permitir un nuevo proyecto agroalimentario y es un gran desafío para el Estado argentino”, aseveró y añadió: “Hemos empezado un camino para que el Estado cuide de otra manera el bolsillo de los argentinos”.

En el caso de que la empresa hubiese pasado a manos de grupos internacionales, la senadora dijo que “lo que iba a suceder, además de que nunca le iban a pagar ni al Estado, ni los productores ni a los empleados todo lo que se debe, es que se conformaría una mayor concentración del mercado de lo que tenemos ahora”.

Con respecto a la deuda que mantiene la empresa con el Estado por un préstamo bancario otorgado durante el gobierno anterior, Fernández Sagasti dijo que “lo que sucedió con Vicentin es ‘la teoría de los actos propios’, ya que el préstamo del Banco Nación a la empresa fue un acto de su gobierno”.

“Los 18.600 millones de pesos que se le dio a Vicentin sin ninguna garantía se terminó de dar después de que (Mauricio) Macri perdiera las PASO y la cesación de pago fue en diciembre de 2019. Por eso van a tener que explicar varias cosas”, advirtió la senadora.

Finalmente, consideró que no cree que la oposición apoye el proyecto en el Senado: "Estamos teniendo una oposición en el Senado bastante irracional que está poniendo por delante la confrontación o la posibilidad de salir por un canal de televisión antes de los intereses de los argentinos, como pasó en el caso de la ley de Alquileres”.