A diferencia de sus dos exposiciones anteriores, Mauricio Macri se encontró esta vez con un recinto calmo, con muy pocos de los ya clásicos carteles de protesta que la oposición suele colgar en las bancas pero sí varios pañuelos verdes, símbolo de la campaña por la despenalización del aborto.

La diputada de Libres del Sur Victoria Donda, sus pares del Frente de Izquierda y casi todas las del Frente para la Victoria lucieron en sus cuellos los pañuelos verdes y, por si alguien se olvidaba de ese distintivo, Mayra Mendoza, la abanderada del kirchnerismo en la causa pro aborto, llevó una tanda extra para repartir antes de que empezara la sesión.

Los hombres que están a favor de la despenalización optaron por poner los pañuelos sobre sus bancas, con la notable excepción del oficialista Fabio Quetglas, el único legislador que se lo ató al cuello como sus colegas femeninas, y en el otro extremo del recinto, la radical Josefina Mendoza se sumó a la movida: en total se vieron 35 pañoletas.

Si bien los carteles con mensajes de protesta son -desde hace varios años- un clásico de la apertura de sesiones, esta vez hubo apenas tres: uno decía "Aborto legal para no morir", otro "Reincorporación ya de los despedidos" y el último "No sobra nadie", frase que alude a la situación del INTI.