El jefe de Gabinete de la Cancillería, Guillermo Chaves, aseguró que la política exterior del Gobierno no tiene "prejuicios ideológicos", se rige por el "multilateralismo" y rechaza el "alineamiento incondicional" con cualquier potencia o país del mundo.

Las declaraciones del funcionario llegan luego de una semana en la que el Gobierno recibió críticas desde su propio espacio por la postura expuesta en torno a la situación en Venezuela, avalando el informe de la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michele Bachelet, quien denunció las arbitrariedades que se repiten en el país sudamericano y las anomalías en el sistema que derivan de ellas.

El canciller Felipe Solá, y el propio presidente Alberto Fernández debieron salir a aclarar que nada había cambiado en la postura del Gobierno, que el país reconoce la legitimidad del poder de Nicolás Maduro pese a los inconvenientes que atraviesa la democracia en ese país, y llamaron a que los propios venezolanos resuelvan sus diferencias a través del diálogo.

En una entrevista concedida a Télam, Chaves desestimó las críticas a las relaciones internacionales impulsadas por el presidente Alberto Fernández, señaló que a algunos dirigentes opositores "les cuesta mucho entender" la decisión de "priorizar la defensa de los intereses del pueblo argentino" y calificó de "malintencionado" el comunicado del PRO sobre la postura de la Casa Rosada ante la crisis política que vive Venezuela.

“No tenemos ningún prejuicio ideológico. Argentina tiene una excelente relación con China, Rusia, la Unión Europea y por supuesto con los Estados Unidos. No hay alineamiento incondicional con nadie, creemos en el multilateralismo, en un capitalismo con rostro humano, en un estado que tenga un rol articulador del desarrollo, que priorice la vida y la salud de las personas”, se explayó Chaves.

En relación a las críticas opositoras a la postura “zigzagueante” del Gobierno en materia de relaciones exteriores, cuestionó “el  nivel de colonización mental” de muchos dirigentes y reiteró: “Nuestra posición no es zigzagueante, prioriza la defensa de los intereses del pueblo argentino. Insisto, eso hace que no estemos alienados en forma dogmática con ninguna potencia, ni que tengamos prejuicios ideológicos a la hora de vincularnos con el mundo”.

También se refirió al episodio del discurso del embajador Federico Villegas ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en relación al informe de la ex mandataria chilena. Según su visión, “hubo una tergiversación”.

Creemos en la autodeterminación de los pueblos, en una solución pacífica del conflicto venezolano, a través de una salida institucional y democrática. También planteamos que el aislamiento y el grave bloqueo económico al que está sometido el pueblo venezolano no es bueno para encontrar una salida a esa situación”, explicó.