La muerte de policía federal, Juan Pablo Roldán, vuelve a abrir el debate sobre el uso de las pistolas electrónicas para combatir ciertos delitos. La Nación tiene una posición tomada con respecto al no uso de las Taser por parte de las fuerzas federales y considera "como un falso debate" los que reclaman su implementación.

Tanto el secretario de seguridad porteño, Marcelo D'Alessandro, como el ministro de seguridad bonaerense, Sergio Berni, solicitaron el uso de las Taser. "Creo que la muerte de Juan Pablo Roldán nos debe interpelar a nosotros respecto a qué herramientas se le da a la policía para actuar ante ciertas situaciones", señaló el funcionario porteño.

"Lo que pasó ayer vale la revisión de ciertas cuestiones ideológicas que no valoran la vida de la yuta y tienen a la policía como moneda de cambio", sostuvo el funcionario provincial. Berni señaló que "la Taser es fundamental para situaciones de las características de lo que pasó ayer en Palermo".

La ex titular de la cartera de Seguridad, Patricia Bullrich, también se sumó al debate y dijo que hay "falta de respaldo para poder actuar". "La muerte se podría haber evitado si el policía sentía el respaldo para actuar. Un cuchillo es mortal; no siempre se interpreta de esa forma", afirmó la presidenta del Pro.

Desde el ministerio de Seguridad de la Nación insisten con la idea de no usar las pistolas electrónicas en situaciones de delincuencia sino que sean usadas sólo por las fuerzas especiales. Cuando Sabina Frederic asumió en el ministerio una de las primeras medidas que tomó fue derogar los protocolos de uso de las Taser que había instrumentado su antecesora, Patricia Bullrich, basándose en argumentos de que "funcionarios encargados de hacer cumplir la ley deberán respetarán y protegerán la dignidad humana y mantendrán y defenderán los derechos humanos de todas las personas". Así lo dispuso la resolución 1231/2019 del Ministerio de Seguridad al dar marcha atrás con el empleo de armas electrónicas.

La Nación argumenta que la Ciudad tiene presupuesto para comprar este tipo armas si quisiera. Bullrich había comprado 90 Taser por un costo de 1 millones de dólares, a lo que hay que sumarle el gasto de cada proyectil. Cada pistola -adquirida en Estados Unidos- tienen un valor de más de 100.000 dólares cada una.

El ministerio de Seguridad asegura que este tipo de armas "pueden ser letales". "Es mentira que no son letales. Tienen onda expansiva", señalaron desde el entorno de Frederic. Sobre lo sucedido ayer con la muerte del policía, la cartera mantiene la cautela antes de sacar conclusiones. "Vamos a esperar las pericias", resaltaron.

Lo que despertó este caso abrirá nuevos planteos sobre el entrenamiento de las fuerzas de seguridad. Se piensa en un "reentrenamiento" y mayor atención en la "salud mental". Las autoridades empezaron a detectar ciertos hechos durante la pandemia que podrían ameritar revisar estrategias en la preparación de las fuerzas de seguridad. "Es un nuevo formato al que hay que enfrentar", analizaron.

Las estadísticas en cuanto a las muertes de policías federales ayudan a defender el no uso de las Taser. En lo que va del año murieron cinco oficiales. "No es habitual lo que sucedió ayer", añadieron desde la cartera de seguridad que impulsa "el uso racional de la fuerza". "Hay que minimizar el daño, por eso hay un plan de uso racional de la fuerza", repiten en el entorno de la ministra.

Entre los cambios que proponen se plantea estudiar "cómo evitar" situación como la de ayer basándose en estadísticas de salud. El agresor del policía Rolán sufría trastornos psicológicos. Otro de los puntos es que la policía mejore el accionar de la defensa personal, y que se estimule "una instancia intermedia" sin el uso del arma de fuego. Para la Nación, el uso de la Taser "no es un herramienta efectiva", además de que "tiene consecuencias no deseadas" y son consideradas como "armas letales".