El líder del Sindicaro de Peones de Taxis de la Capital Federal, Jorge Omar Viviani, presentó su renuncia al puesto que mantenía desde 1983 y así también, a la Federación Nacional de Peones de Taxis. "Hace cincuenta años que vengo remando y me merezco descansar un poco", le remarcó a sus allegados. 

Por otra parte, Viviani señaló que a sus 69 años se siente muy bien de salud, pero que dicidió dedicarse a su familia, sobre todo a disfrutar de sus dos nietos. En este contexto, sus colegas le propusieron que se quede en el sindicato como asesor, pero lo rechazó y dijo que tiene pensado dar charlas sobre el tema laboral en una universidad española. 

En su puesto, quedará el secretario adjunto, Jorge Luis García, quién heredará un imperio construido por Viviani a los largo de casi tres décadas. En este tiempo incluyó las creación de la federación, que tiene 34 sindicatos en todo el país; sanatorios y hoteles, todo un sistema que hoy está en crisis por el tendal de taxistas que está sin trabajo por la debacle económica que ocasiona la cuarentena obligatoria.

En un contexto de crisis, otro factor que aporto, fue el auge de las aplicaciones como Uber, Cabify y Beat, que fueron el eje de fuertes protestas del sindicato por considerar que se trata de un “servicio ilegal” por culpa del cual, según Viviani, el sector está “al borde de la extinción”.

Del nuevo elenco de sindicalistas argentinos, viviani era hasta el momento uno de los más antiguos en su cargo luego de Luis Barrionuevo, quien lleva 41 años como secretario general de los Gastronómicos.