El ex juez federal Norberto Oyarbide regresó ayer a los tribunales de Comodoro Py para denunciar aprietes de parte del gobierno kirchnerista para fallar en la causa por enriquecimiento ilícito contra Néstor y Cristina Kirchner, a quienes terminó sobreseyendo.

Tras haber señalado que lo habían "agarrado del cogote" cuando estaba a cargo de esa investigación, Oyarbide presentó este ayer una denuncia formal en la que señaló que el ex espía Antonio "Jaime" Stiuso y el ex titular de la Auditoría General de la Nación Javier Fernández habían sido enviados por el matrimonio presidencial para pedirle que se "apurara" para definir la causa.

El retirado magistrado precisó que se trató de una reunión en su domicilio de la calle Córdoba y que fue el único encuentro que mantuvo con el espía y con Fernández, acusado de haber sido operador del kirchnerismo en los tribunales federales y también imputado en la causa de los cuadernos del chofer Oscar Centeno.

Pese a las primeras especulaciones, Oyarbide no se convirtió en arrepentido de la causa por los cuadernos. Tras la denuncia se abrió una causa paralela que se sorteará hoy y dará lugar a una nueva investigación.

Oyarbide declaró durante más de dos horas ante el fiscal Carlos Stornelli, donde se presentó a ampliar su declaración luego de señalar el miércoles ante la prensa que lo habían "agarrado del cogote" cuando estaba a cargo de esa investigación por enriquecimiento ilícito contra el matrimonio Kirchner, en 2008.

El abogado del ex juez, Osvaldo Cantoro, aseguró que se malinterpretaron las declaraciones de su defendido y que si bien "había interés en que esta resolución saliera rápido" él falló "conforme a las pruebas que tenía, que eran de un volumen considerable".

La defensa de Oyarbide reiteró que el ex juez "sólo se refirió al pedido de celeridad" y no al contenido del fallo: la denuncia por enriquecimiento ilícito se remonta a 2008 y tuvo como eje el exponencial crecimiento de los bienes del matrimonio Kirchner, de un 158% sólo en un año.

Respecto a la causa de los cuadernos, el abogado aseguró que "la responsabilidad de Oyarbide es nula" y que "no tiene nada que ver" en ese caso, por lo que no se va a presentar como "arrepentido".

Antes de regresar a los Tribunales, Oyarbide había brindado una entrevista radial en la que se mostró preocupado y, entre lágrimas, pedía ampliar su declaración indagatoria en la causa de los cuadernos de las coimas, acusó a Néstor Kirchner y dijo que temía que lo mataran. "Yo no soporto más esto. Estoy solo. Yo quiero, por Dios, que Bonadio me mande a buscar a mi casa y me lleve. Le declaro y firmo todo. Ahora me voy a la Recova a tomar una sopa a ver si me la sirven o me quieren pegar un tiro por la espalda".

Además, habló sobre Stiuso y Fernández y señaló: "Finalmente, ellos eran empleados, por llamarlo de alguna manera, de una persona de la que emanaban todas las responsabilidades. Es la persona que falleció, el esposo de la Presidenta".