"La velocidad de contagio que tenemos hoy es la más alta que hemos tenido desde el día cero", advirtió el presidente Alberto Fernández sobre la situación del coronavirus en Argentina. Por eso, al hablar del panorama en la Ciudad de Buenos Aires remarcó que "tendríamos que estar en la fase 1", es decir, la "cuarentena absoluta".

En diálogo con Radio 10, remarcó: "Tendríamos que estar en la fase 1, que sería la cuarentena absoluta. Lo que ocurre es que hay una ansiedad de muchos sectores, muchas veces legítima, porque necesitan trabajar".

Al respecto, reconoció que son "reclamos todos legítimos" pero que "piden levantar la cuarentena". "Eso multiplica el riesgo", sostuvo.

“Piensen que la Ciudad de Buenos Aires tiene tantos casos como la provincia de Buenos Aires, con la diferencia que la provincia de Buenos Aires tiene el triple de habitantes. Eso es una pauta de lo que nos están pasando", comparó.

El mandatario remarcó que la mayor circulación del virus no se encuentra en las villas o barrios populares. "Los porteños creemos que esto quedó circunscripto a los barrios más humildes y esto no es así. El 70% del virus está circulando por Caballito, por Palermo, por Recoleta”, detalló.

La fase 1 del aislamiento social preventivo y obligatorio comenzó el 20 de marzo, e implicó el cierre total de los comercios salvo por los de productos esenciales, además de la posibilidad de que sólo un 10% de la población se movilice. Este esquema se flexibilizó cuando se redujo la velocidad con la que se duplican los casos totales de Covid-19.

Hoy, las áreas de mayor concentración urbana, como el Área Metropolitana de Buenos Aires, Gran Resistencia y otras grandes ciudades se encuentran en fase 3, mientras que el 85% de los departamentos del país ya están en fase 4 o 5, gracias a su situación epidemiológica favorable.

En este contexto, Fernández se mostró muy preocupado con la forma en que se desarrollaron las salidas deportivas nocturnas autorizadas por el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, con quien se comunicó al ver que había importantes aglomeraciones de personas en parques y plazas, sin respetar la distancia de dos metros.

Le escribí y le dije ‘esto está mal’; él me habló de la demanda y las ganas de ir a correr... todos tenemos ganas de salir, de comer un bife con un amigo, de ir a almorzar con la familia, yo quiero ir a la cancha más que nadie”, planteó el Presidente.

A esto, Larreta le respondió que desde su gestión "iban a ver modos para que esto no pase". Efectivamente, este martes se profundizaron las medidas de control de la circulación. "Ayer abrieron calles y mejoró el distanciamiento, pero es un incentivo a salir. Si yo digo que pueden pasear por una plaza los que quieran salir a correr, la plaza se me llena".

Sobre esta línea, dio a entender que podría resolver una marcha atrás a la habilitación de estas actividades. "La duda que me queda es si la solución es volver atrás o poner más plazas. Porque si pongo más plazas, invito a más gente a correr”, reconoció.

“En favor de Horacio, esa es una demanda que en la Ciudad de Buenos Aires era muy fuerte. Yo lo entiendo a él y lo estoy ayudando a conseguir una solución. Yo no sé si tengo razón cuando digo todas estas cosas porque no tenemos muchos antecedentes. España, cuando habilitó estas cosas, tuvo que volver atrás porque aumentaron los contagios”, analizó.