Mientras la oposición vivió la manifestación de ayer como un triunfo, el Gobierno evaluó la convocatoria con una mirada más vinculada a la pelea política que a los reclamos de la cuarentena dispuesta por Alberto Fernández el pasado 20 de marzo. "No fue una marcha anti cuarentena, fue una marcha anti peronista", afirmaron fuentes oficiales.

Con una diversidad de consignas, en cierto modo "confusas" para el oficialismo, Juntos por el Cambio no pudo ocultar la motivación partidaria de la marcha avalada por el ex presidente, Mauricio Macri, a través de la redes sociales, y por el signo político del Pro convocando al banderazo en todo el país.

"Orgulloso de los miles de argentinos que salieron ayer para decirle basta al miedo y al atropello, y sí al trabajo, al respeto y a la libertad", tuiteó el ex mandatario desde Suiza. Fuentes gubernamentales calificaron al mensaje del líder de Cambiemos de "inexplicable e irresponsable".

"Consideramos que es una irresponsabilidad muy grande de parte de la oposición de convocar a una manifestación en pleno pico de una pandemia", analizaron desde un sector del kirchnerismo. Hay mucho enojo no sólo por la actitud de no cumplir la ley sino también la falta de coherencia conjunta en los reclamos. "No tenían ni idea por qué estaban ahí. Cada uno tenía una idea distinta", se quejaron en el oficialismo.

En el Frente de Todos apuntan directamente al sector del macrismo duro en una línea directa con la ex ministra de Seguridad y titular del Pro, Patricia Bullrich, quien ayer estuvo presente en la movilización. En otro lado, diferencian a este grupo del ala más moderada que responde al jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, a la ex gobernadora, María Eugenia Vidal, y a otros mandatarios provinciales. 

El Gobierno rescató el derecho constitucional de manifestarse, aunque consideró inoportuno que sea en medio de una pandemia. El sector más duro del kirchnerismo graficó la situación de ayer con una foto que se replicó en las redes sociales de una mujer con una cacerola en la mano en un auto de alta gama protestando en el Obelisco. "Esa imagen parece la mejor descripción", analizaron como parte del enojo de la sociedad insatisfecha con el resultado electoral del año pasado. 

"Es parte de la gente que no quiere vivir en un país gobernador por nosotros", reflexionaron en el Frente de Todos. "Es una irresponsabilidad de parte de los sectores políticos que convocan. Habla más de la interna de Juntos por el Cambio que de la situación del país", agregaron las mismas fuentes.

El oficialismo piensa que la oposición aún tienen "mucho poder de fuego", sobre todo en el debate legislativo, en lo que lo vincularon con el fuerte reclamo de los manifestantes con la reforma judicial que impulsa el Gobierno. Sin embargo, ven a un cierto grupo de Juntos por el Cambio que "hacen el ridículo", dijeron en referencia al ex ministro, Hernán Lombardi, y al actor Luis Brandoni, ambos promotores del 17A, unidos con unos flotadores diciendo "no a la reforma judicial".