La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, aseguró que en febrero asumirá como presidenta del PRO en caso de que no se presente otra lista para competir por la conducción de ese espacio. De cara al cambio de gestión a nivel nacional, afirmó que la coalición Juntos por el Cambio apuntará a ser una "oposición responsable" y advirtió que aún no hubo reuniones con el equipo entrante de Alberto Fernández.

Bullrich contó en declaraciones a radio Cultura que "en una reunión de todos los presidentes de distritos con la mesa del PRO consensuaron esta posibilidad" de que ella sea la próxima conductora del partido.

"Es dentro de Juntos por el Cambio, los partidos importantes que conformamos, por el cambio organizarnos, generar representación, representar y hacer crecer el 40 por ciento de ciudadanos que nos votaron, trabajar en una oposición responsable y acompañar los órganos fundamentales en esta etapa que son sobre todo legislativos", mencionó entre las acciones que llevará adelante cuando asuma al frente del espacio.

La ministra de Seguridad afirmó que su designación al frente del partido, actualmente presidido por Humberto Schiavoni, "se formaliza a partir de la elección, de una lista, pero al haber unanimidad se presentaría una lista y la formalización es mas rápida". Así, asumiría en febrero.

Bullrich, por otra parte, sostuvo que "esta coalición comienza ahora una etapa nueva, que es la oposición" y dijo que se buscará que "en principio todos tengan voz y voto y participen de las decisiones y si hay nuevos sectores, que se puedan sumar". "Mauricio Macri va a ser nuestro ex presidente, una figura con proyección nacional e internacional, con un liderazgo muy fuerte en esta coalición", consideró.

Y aseguró que va a estar "también él escuchando a todos, para que entre todos nos mejoremos y estemos en condiciones de ser una muy buena oposición. Y luego, como partido que ya fuimos gobierno, volver a la búsqueda de volver al gobierno. Ese va a ser un objetivo".

Asimismo, informó que "todavía no tuvimos ninguna posibilidad de reunirnos" con representantes del futuro gobierno y sostuvo que "seguramente tiene que ver con que no se dio a conocer el gabinete de Fernández".

"Estamos abiertos a facilitarles la tarea sobre lo que ya se ha hecho, la idea es poder transferir todo y esperar al nuevo equipo. Nosotros tuvimos mucha ayuda del equipo que estuvo en 2015 y eso nos fue de gran utilidad", aseguró.

El conflicto con Rubinstein

La funcionaria, por otra parte, se refirió a la renuncia del secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, quien ayer dimitió por la derogación de la reglamentación del protocolo para la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), que se había publicado días atrás en el Boletín Oficial.

"Acá lo que apareció como una puñalada por la espalda fue el hecho de sacar algo sin consultar, para buscar un premio personal del funcionario, eso no se hace, no es bueno", opinó la ministra.

En ese sentido, sostuvo que "el premio para Rubinstein es haber llevado algo que él quería y por eso renuncia. Es algo para la tribuna".

"Uno es parte de un gobierno, no puede ser que el presidente se entere por el Boletín Oficial", expresó y destacó que "él había estado con el presidente y tenía la posibilidad de llamarlo por teléfono o a su ministra" para comunicar la publicación.

Respecto del protocolo ILE, afirmó que "de ninguna manera se está hablando del fondo, porque hay una diversidad amplia (de opiniones), como hay una diversidad amplia en la sociedad".