En su presentación ante el Senado, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, recibió fuertes críticas respecto al paquete de reformas fiscales anunciadas por el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne el martes por la tarde. Ante los legisladores el ministro coordinador reforzó el mensaje de la Casa Rosada por lograr consensos. En el discurso de apertura, Peña sostuvo que “la responsabilidad fiscal, la creación de empleo y la calidad institucional” son los tres ejes sobre los que el Gobierno busca trabajar en la agenda que se plantea a futuro.

“Las medidas vinculadas a los impuestos favorecerán la creación de empleo, y estamos abiertos a escuchar y dialogar con todos”, se atajó Peña, anticipándose a los cuestionamientos que vendrían desde los legisladores del Tierra del Fuego, San Juan y Mendoza, que se verán afectadas por los impuestos anunciados en el Palacio de Hacienda a los vinos y la quita del arancel por importaciones de artículos de electrónica.

La reforma tributaria incluye una quita de los impuestos internos a los celulares, televisores y monitores, que pasarán de tributar un 17% pusieron en alerta a los fabricantes de Tierra del Fuego y sus representantes en la Cámara alta expresaron su enojo. “Con estas medidas se perderían unos 16 mil puestos de trabajo directos e indirectos en Tierra del Fuego”, advirtió el senador José Ojeda (PJ-FPV) que, luego alertó: “Se encolumnaron todas las fuerzas fueguinas con la gobernadora porque es gravísimo que se le quiten impuestos a las importaciones”.

El senador se quejó por no haber sido consultados sobre las modificaciones y advirtió: “Condenan a Tierra del Fuego a un estallido”.

Luego, llegaron las críticas de las provincias productoras de vino, industria a la que, según la presentación realizada en Economía, tendrán una alícuota que va desde el 10 hasta el 17 por ciento.

“Le mintieron en la cara a la industria vitivinícola, a los productores, porque hace unos meses les negaron estar pensando en un impuesto al sector”, increpó Anabel Fernández Sagasti (PJ-FpV-Mendoza).

“El vino es parte de la tradición y la cultura de todos los argentinos, y con este impuestazo el vino pasa de ser una bebida nacional a ser una bebida perjudicial para la salud”, cuestionó la senadora mendocina, que pidió se dé marcha atrás con la iniciativa.

Luego, el senador José Mayans (PJ-FpV), por su parte, alertó sobre el endeudamiento del país. “No hay plan económico que aguante”, lanzó el formoseño. “Somos conscientes de que estamos en una etapa de transición, y que tenemos que llegar al equilibrio fiscal, bajar impuestos, bajar la inflación, para estar lo antes posible -estimamos que en 2019, 2020- en una condición macroeconómica sana que haga que el endeudamiento sea para obras a largo plazo y no para gastos corrientes”, le respondió el Jefe de Gabinete.

Magdalena Odarda (CC-Rio Negro), fue la encargada de reclamar por una nueva ley de coparticipación federal al pedir “una solución política” en la pelea que se avecina en caso de que la Corte Suprema le restituya a la provincia de Buenos Aires los recursos del Fondo del Conurbano.

“La ley vigente dice que hay un fondo para el Conurbano bonaerense, este año son más de 50 mil millones de pesos y 600 millones van a la provincia de Buenos Aires”, le retrucó el funcionario que, sin embargo, evitó sumar más tensiones: “El método de resolución de esto tiene que ver con un acuerdo integral con los gobernadores, y en eso estamos trabajando”.