La defensa al acuerdo de endeudamiento con el FMI y al "rumbo económico" del gobierno de la alianza Cambiemos llevó de inmediato al jefe de Gabinete, Marcos Peña, a justificar en el Congreso los recortes en asignaciones familiares, que oscilan entre el 50% y 75%, según la escala de ingreso salarial y la región, y afectan a más de 400 mil niñas y niños del país. En su informe de gestión ante la cámara de Diputados, el funcionario nacional aseguró que ese ajuste en la inversión social responde a la necesidad de corregir "situaciones de inequidad".

Los cuestionamientos al decreto 702/18, publicado el viernes último en el Boletín Oficial, surgieron de distintos legisladores, en especial de los patagónicos, debido a la eliminación de los diferenciales por zona. En Tierra del Fuego, Santa Cruz, Río Negro, Neuquén, La Pampa, Catamarca, Formosa, Mendoza, Salta y Jujuy las asignaciones familiares eran de montos mayores al resto de las provincias a raíz del alto costo de vida y con el fin de que un mayor número de personas fuera a vivir a esas zonas.

Peña negó que se tratara de recortes y subrayó que "los criterios referidos a la zona, establecidos hace más de 25 años, no responden a la realidad social en la actualidad" y que la responsabilidad del presidente Mauricio Macri es "aplicar los recursos escasos a los casos de mayor necesidad". "Hoy hay un millón de niños que tienen una asignación familiar que antes no tenían", concluyó. Sin embargo, un grupo de diputados radicales, que conforman la coalición gobernante, presentaron un proyecto de declaración para solicitar al Poder Ejecutivo nacional que revise los cambios en las asignaciones familiares.

El jefe de Gabinete se animó a ir un poco más allá ante la pregunta de la legisladora del FIT Romina del Plá que le pidió que dijera si en un futuro iban a poner fin a las asignaciones. "No vamos a eliminar las asignaciones familiares, vamos a ampliarlas", soltó el funcionario.

Casi con el mismo énfasis, el jefe de ministros defendió el préstamo de 50 mil millones de dólares del organismo multilateral y, si bien admitió "dificultades" en la economía, se encargó de remarcar que el "rumbo económico es el correcto". "Tampoco las cosas están tan mal como están diciendo algunos, no es cierto que estemos ante una crisis estructural como otras que existieron en nuestra historia argentina. No son ciertas muchas cosas que se están diciendo, respecto a, según cifras oficiales, la destrucción de empleo, la pérdida de poder adquisitivo", apuntó Peña.

Y concluyó: "Accionamos antes de que sea tarde, de que sea una crisis mucho más profunda, tomando la decisión, sin especular con el corto plazo, de acudir a la fuente de financiamiento del FMI para de esa manera blindar de mayor manera las necesidades de financiamiento que teníamos por delante".