Un informe privado reveló que si bien la actividad económica está alcanzando niveles de 2015, tal mejora no impacta en el mercado laboral. Incluso remarcan que el riesgo de pérdida de empleo forjó un escenario propicio para la precarización del trabajo. Suscriben así que hubo una pérdida de 40.000 empleos registrados del año pasado al presente.

Bajo estas deducciones el Observatorio de Empleo Producción y Comercio Exterior (ODEP) de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) ofreció su primer relevamiento.

La merma de trabajadores registrados es a costa de monotributistas, se constata en el aumento de contrataciones precarias con menores niveles de protección. De noviembre 2015 hasta agosto de 2016 hubo 82.000 trabajadores privados menos mientras se sumaron 33.500 monotributistas.

Desde noviembre del año pasado hasta agosto del corriente, sobre los últimos datos oficiales disponibles, se sumaron al escenario laboral 54.000 trabajadores registrados del sector privado y 104.500 monotributistas. Según los profesionales del observatorio de la universidad a cargo de Nicolás Trotta, “este resultado exhibe la debilidad del sector privado para generar empleos en relación de dependencia y es un primer síntoma de precarización laboral ya que proyecta una constante asimetría”.

También resaltan la pérdida de derechos laborales en los sectores más vulnerables. Precisan que en cuanto a prestaciones sociales, aguinaldo y otras atribuciones; se observan distintos grados de empeoramiento. En los deciles 1 a 5, donde están los trabajadores con menores ingresos, la proporción de quienes gozan de esos beneficios cayó entre 3,6% y 4,1% en los últimos dos años.