La Federación Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustibles (FASiPeGyBio) expresó su preocupación por la decisión del Gobierno nacional de establecer un "barril criollo" a USD45 y advirtió que "aumentará el desempleo" en el sector con el recorte de unos 3000 puestos de trabajo.

"El decreto beneficia solamente a las productoras que venderán a un precio más alto y a las provincias petroleras ya que su recaudación se incrementa con las regalías", señaló la Federación en un comunicado y adelantó que "si la situación económica no le cierra a las empresas vamos a tener un problema directo y claro que es la pérdida de alrededor de 3.000 puestos de trabajo".

El Gobierno, a través del subsecreario de Hidrocarburos, Juan José Carbajales, señaló:  "El barril criollo a US$ 45 pretende establecer las bases para que una industria centenaria pueda continuar de pie, en un momento inédito de caída de demanda del crudo y de los combustibles, a nivel local e internacional".

Las diez provincias integrantes de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) percibirán sus regalías liquidadas en base al precio fijado, lo cual brindará previsibilidad y alivio a sus cuentas fiscales, y una base de sustento a los trabajadores y pymes del sector.

El gobernador neuquino, Omar Gutiérrez, destacó que "es una decisión federal en defensa de las economías regionales y del valor de los recursos provinciales no renovables", y remarcó que "este nuevo esquema da previsibilidad, seguridad y confianza, plantea reglas de juego claras acordadas para el desarrollo de la actividad hidrocarburifera".

Sin embargo, Pedro Milla, secretario general del sindicato, remarcó que "el decreto no resuelve la enorme cantidad de trabajadores suspendidos", a lo que calificó como "uno de los problemas más grandes" que tiene el sector.

"Van a ser muy pocos los trabajadores que se vuelvan a insertar en la actividad con el barril criollo, ya hay empresas pidiendo procedimiento de crisis y estamos en conflicto con algunas provincias que no están cumpliendo con el acuerdo que firmamos", precisó. 

También lamentó que  " nunca nos convocaron desde el Gobierno Nacional para preguntarnos sobre las fuentes de trabajo en peligro y se ve claramente que estamos a las puertas de un conflicto".