La fiscal federal Paloma Ochoa requirió que se investigue si hubo irregularidades detrás de la declaración como arrepentido de Alejandro Vandenbroele, en el marco del llamado Caso Ciccone por el que fue condenado el ex vicepresidente Amado Boudou, informaron fuentes judiciales.

La fiscal presentó el requerimiento ante el juzgado federal 11, ahora a cargo del juez Marcelo Martínez De Giorgi, aunque sostuvo que a su criterio corresponde que el hecho sea investigado por el juez Ariel Lijo, en cuyo juzgado tramita la causa en la cual Vandenbroele se acogió al régimen del arrepentido.

La fiscalía consideró que los hechos relatados -el supuesto pago al imputado colaborador para direccionar su declaración- habrían tenido lugar con motivo de las medidas de protección especiales otorgadas a Vandenbroele luego de que este se acogiera al régimen de arrepentido por lo que se torna "imperativo declarar la conexidad", según las fuentes judiciales.

El juez Lijo fue quien se hizo eco de la publicación periodística que dio cuenta del supuesto pago que recibió Vandenbroele tras su declaración como arrepentido y, tras incorporarlo al expediente del caso conocido como Ciccone II que tramita en su juzgado, envió el tema a sorteo para que se investigue.

Para la fiscal Ochoa, para poder llevar adelante la investigación corresponde acceder al legajo de Vandenbroele algo que, de acuerdo al artículo 9 bis de la ley de protección de testigos -introducido por decreto de necesidad y urgencia en noviembre del año pasado-, solo podrán hacer quienes intervengan en las causas judiciales en las que se dispuso la protección.