Los 730 trabajadores despedidos por el cierre del ingenio azucarero San Isidro (Salta) pedirán a las autoridades provinciales y nacionales la estatización de la compañía para darle continuidad a las operaciones y salvar así las fuentes de empleo. Se trata del ingenio ubicado en la localidad de Campo Santo, departamento de General Güemes, a 45 kilómetros de la capital provincial, que era operado desde el 2011 por el Grupo Gloria. Tiene una capacidad instalada para procesar entre 3.400 a 3.700 toneladas de caña por día.