Los pilotos nucleados en APLA y UALA decretaron un paro de actividades para sábado y domingo en reclamo de que se active su negociación salarial. "Once meses con las paritarias vencidas a raíz de la irresponsabilidad empresaria", plantearon ambos sindicatos en un comunicado al anunciar la medida de fuerza, en cuyo marco legal y a consideración gremial el Gobierno ya no posee la alternativa de la conciliación obligatoria, medida que ya fue aplicada en el marco de esta puja.

La relación de los pilotos con la cartera nacional de Transportes viene en tono de crispación, también por cuestiones como las low cost, licencias extranjeras, "sindicatos por empresa" y otros tópicos, a punto tal que el ministro del área, Guillermo Dietrich, apuntó a APLA "como una máquina de impedir".

Durante la víspera 45 vuelos de Aerolíneas y Austral, con 4.800 pasajeros, resultaron afectados en Aeroparque Jorge Newbery y Ezeiza por cancelaciones, demoras y reprogramaciones que tuvieron lugar por la tormentas en la Ciudad de Buenos Aires y las asambleas de los gremios aeronáuticos.

En efecto, tono deliberativo tanto la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas ( APLA), que encabeza Pablo Biró, como la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), a cargo de Cristian Erhardt, coincidieron en remarcar que "hace 11 meses que estamos con las negociaciones de 2018-2019 vencidas y la empresa se niega a negociar la recomposición salarial". Que la huelga para fin de semana se haya decretado en el inicio de la presente abre un lapso de tiempo considerable para activar la discusión de la mejora salarial reclamada por los pilotos.