"La realidad es que nunca quise ser ministro", le dijo Héctor Daer a BAE Negocios respecto a la cartera laboral que asumirá Claudio Moroni, uno de los más activos futuros funcionarios por estas horas que incluso se reunió con Daer y otros jefes sindicales hace algunas horas. Sobre huellas firmes para tiempos de candidaturas a funcionario su nombre tuvo realce propio. No sólo por la amistad que lo une al presidente electo Alberto Fernández y la "sincronía" de miradas políticas, sindicales y sociales. "Sí puedo acompañar y lo haré desde mi lugar en el movimiento obrero. A uno le reconforta que tanta gente haya pensado en algún momento que uno podía cumplir ese rol. Y al mismo tiempo estoy muy contento en que Alberto haya pensado en una persona como la que va a desempeñar ese rol. Es alguien capaz, competente y equilibrado. Con conocimiento del Estado, las negociaciones entre empresarios y sindicatos como también del mapa social".

Daer, sin luces de marquesina, será un "ayudante de campo" en términos futbolísticos o un brazo externo con llegada directa a presidencia y el gabinete. Lo protocolar y medido de sus apreciaciones no oculta su visión para lo que vendrá. "Creo que vamos a trabajar en común muchísimo, desde la CGT con los compañeros que les toque asumir el rol de funcionarios. La perspectiva es esa, encontrar el camino que vuelva a colocar a la Argentina en la senda del crecimiento y el desarrollo social".