La diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, Fernanda Vallejos, aseguró que para enfrentar los desafíos de la economía que se viene tras la pandemia de Covid-19 será necesaria una reducción de la semana laboral para "aumentar la productividad, mejorar la calidad de vida de los trabajadores, formalizar puestos de trabajo y crear nuevos".

"Nuestra sociedad requiere distribuir las horas de trabajo necesarias para sostener la producción, sustentar la reproducción biológica y material, y satisfacer las necesidades que como comunidad tenemos entre los millones de desocupados”, señaló la referenta del Frente de Todos (FdT). 

La semana laboral de cuatro días fue planteada por varios dirigentes oficialistas en el último tiempo que vieron con interés el tema. Días atrás, el senador nacional por la Ciudad de Buenos Aires Mariano Recalde le dio el visto bueno a su implementación en Islandia. "Es por acá", publicó en su cuenta de Twitter.

Vallejos, por su parte, cuestionó el estilo de vida actual y cómo impacta en la salud de las personas: “¿Cómo puede ser que vivamos vidas tan inhóspitas, donde los hombres y las mujeres que tienen la suerte de tener un trabajo, de pronto trabajen, en el mejor de los casos 8, 10, 12 y hasta 14 horas?”.

¿Cómo puede ser que a esta altura de los avances técnicos y tecnológicos que ha acumulado nuestra sociedad, tengamos estos niveles cada vez más altos de desocupación?”, agregó. 

La legislación vigente plantea un tope de "ocho horas diarias o cuarenta y ocho semanales para toda persona ocupada por cuenta ajena en explotaciones públicas o privadas”, según la ley 11.544. En esta línea, Recalde sostuvo que "trabajar 4 días no es menos trabajo", sino que "es repartir mejor el empleo, aumentar la productividad y disminuir los accidentes de trabajo".

Experiencias vigentes

Varios países de la región y del resto del mundo han avanzado en legislaciones que reducen la jornada laboral de distintas maneras. El caso Islandia, citado por Recalde, significó que 2500 personas (más del 1% de la población) pasaran a tener 35 o 36 horas de jornada laboral sin reducción de sueldo entre 2015 y 2019. El ensayo fue valorado como "todo un éxito" por el portal británico Autonomy

Por su parte, España implementó una prueba piloto similar en la que distribuyeron 50 millones de euros a empresas para que se adapten a este modelo. 

Sudamérica tiene como ejemplos de avance al caso de Chile, el cual declaró en junio como "admisible" el proyecto de ley en la Cámara de Diputados que busca implementar la semana laboral de cuatro días. 

Colombia, en tanto, promovió la iniciativa de reducir la jornada de 48 horas laborales por semana a 42 y busca reducir de manera gradual la misma. El proyecto indica que se bajarán dos horas por año, desde el 2023 al 2026.

“Estamos en perfectas condiciones para plantearnos un modo diferente de funcionamiento, porque hemos logrado, a lo largo de los años, construir las capacidades técnicas para poder hacerlo. Con esta iniciativa podremos avanzar en un sentido muchísimo más humano, pero además muchísimo más sustentable, en que no se ponga en riesgo los equilibrios ecosistémicos de nuestro planeta, que no se ponga en riesgo nuestra salud física y mental, y que no ponga en riesgo nuestra plenitud psíquica y espiritual”, concluyó la diputada.