En coincidencia con el Día de la Independencia, miles de personas se concentraron este jueves por la tarde en el Obelisco porteño y en otras partes del interior del país para protestar en contra de las medidas de cuarentena y en apoyo a la empresa cerealera Vicentin impulsadas por el Gobierno.

En paralelo, una marcha a favor de la intervención de Vicentin tuvo lugar en la ciudades santafesinas de Rosario y Reconquista.

Las marchas anticuarentena tuvieron epicentro en el Obelisco, en Belgrano, en distritos del norte del conurbano como Olivos y en algunas ciudades del interior del país.

La protesta, denominada "Banderazo 9J", fue convocada durante los días previos en las redes sociales por parte de organizaciones vinculadas al sector agropecuario y por redes de militantes vinculadas a Juntos por el Cambio. También llamaron a manifestarse a grupos de autoconvocados opositores al Gobierno.

Algunos dirigentes opositores, como el diputado del PRO Fernando Iglesisas, concurrieron a la movilización.

Los manifestantes pronunciaron consignas contra la "cuarentena boba" y contra el Gobierno nacional portando banderas argentinas. Además repudiaron "los ataques al campo".

Los manifestantes se concentraron, sin respetar la distancia social, para repudiar la continuidad de la cuarentena en el marco de una etapa que se caracteriza por ser estricta en cuanto a su cumplimiento, debido al aumento de casos registrado en las últimas semanas. Otros, optando por tener un mayor resguardo, se movilizaron a través de caravanas de autos. 

En Avellaneda, Santa Fe, en tanto, tuvo lugar una protesta en contra de la intervención de Vicentin, empresa fue fundada en esa localidad. Los manifestantes se desplazaron a la vecina ciudad de Reconquista, algunos en tractores, en donde el proceso judicial sobre el concurso de acreedores de la empresa está teniendo lugar.

Una protesta de similares características habia tenido lugar el 20 de junio pasado, en el marco del Día de la Bandera, la cual también contó con una gran cantidad de manifestantes en el Obelisco y otros puntos de la ciudad de Buenos Aires y del interior.

Agresión a un móvil de C5N

En el Obelisco, la protesta se tornó violenta con periodistas y equipos técnicos del canal C5N, quienes debieron refugiarse dentro de su propio móvil ante las agresiones.

"¡Van a empezar a tener miedo, hijos de puta!", gritó uno de los manifestantes mientras golpeaba la puerta del móvil televisivo, quien fue captado desde dentro del camión por un teléfono celular.

La agresión fue repudiada por dirigentes de todo el arco político, tanto oficialistas como opositores.

"Quiero repudiar las agresiones al móvil de C5N y a periodistas que estaban trabajando en el Obelisco. Necesitamos aprender a respetar todas las opiniones y ponerle un freno urgente al odio y la intolerancia", manifestó el ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro.

Por su parte, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, expresó: "Toda mi solidaridad a los trabajadores y trabajadoras de C5N agredidos hoy. El mensaje de Alberto Fernández hoy resultó premonitorio: celebremos la diversidad ideológica, pero siempre en el marco del respeto y el cuidado. Dejar de sembrar odio para dejar de cosechar odiadores seriales".

En la oposición, el ex secretario del Sistema Federal de Medios durante el Gobierno de Mauricio Macri, Hernán Lombardi, afirmó que "el que ataca a un periodista o a un móvil de televisión es un energúmeno que merece la condena de toda la sociedad".
 
"Estimados: La libertad de expresión es para C5N y para todos. Mi solidaridad con las personas que trabajan en el móvil del Obelisco y sufrieron agresiones", expresó por su parte la ex titular de la Oficina Anticorrupción Laura Alonso.
 

Marcha a favor de la intervención de Vicentin en Rosario

En paralelo a las marchas opositoras, organizaciones políticas y sociales se movilizaron hoy en caravana en Rosario en defensa de los puestos laborales de la empresa Vicentin y en apoyo a la intervención del Gobierno nacional en la compañía.

Los representantes de más de 30 organizaciones comenzaron la jornada coordinada por el Sindicato de Aceiteros local con una concentración en la plaza San Martín, ubicada frente a la sede gubernamental de Rosario.

"Esta jornada de lucha se da en el marco de un 'ruidazo' nacional convocado por los compañeros de Vicentin en (la localidad santafesina de) Avellaneda", dijo a Télam, Marco Pozzi, del sindicato local de aceiteros.

Pozzi agregó que "es fundamental que se asegure la continuidad laboral de todos los trabajadores de Vicentin y acompañar la intervención, que permitiría al Estado tener una empresa testigo para fijar los precios de la canasta básica de alimentos en búsqueda de la soberanía alimentaria, y apoyar también a los pequeños productores comunitarios o barriales".

Además, insistió con el reclamo gremial de que "se investigue el 'toco de guita' que se llevaron los dueños de Vicentin en la última etapa del macrismo, que fue acompañada por el despido de unos 50 trabajadores".

Posteriormente, los manifestantes se dirigieron a la Terminal del Puerto Rosario exhibiendo banderas y consignas en una caravana de unas siete cuadras y terminaron en el Monumento Nacional a la Bandera.

"El 9 de julio de 1816 fue proclamada la independencia de Argentina en Tucumán y no es casual que nos encontremos hoy acá defendiendo los valores de la libertad, la igualdad, la independencia y la soberanía", expresaron los dirigentes en un documento conjunto que hicieron público en el acto.

Los manifestantes agregaron que se decidió "culminar la caravana y hacer el acto en el Monumento porque tiene una gran fuerza simbólica".

El documento resaltó que "la familia Vicentin ocupa el puesto 26 entre las 50 familias más ricas de Argentina, con una fortuna de 560 millones de dólares" y expresó su "respaldo" a la intervención oficial en la empresa.

"Saludamos el hecho de que el Estado intervenga con una empresa testigo en el mercado de carne y de granos, un sector estratégico en la economía nacional que, al día de la fecha, se encuentra mayormente extranjerizado", añadió la misiva conjunta.