El juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, declaró en rebeldía al fiscal Carlos Stornelli en el marco de la causa que investiga presuntas extorsiones a un empresario agropecuario, a la vez que le pidió al procurador general interino, Eduardo Casal, que "adopte las medidas necesarias" para garantizar su "comparecencia".

Luego de que el integrante del Ministerio Público faltara a la cuarta citación a prestar declaración indagatoria, el magistrado consideró que "frente a esta nueva ausencia injustificada del imputado, no queda más opción que concluir que el imputado se encuentra en estado de rebeldía y decide no llevar adelante una defensa material y técnica por las vías legales que establece el ordenamiento ritual con todas las garantías que éste le otorga".

"La gravedad de la postura procesal que aquí se ha adoptado se acrecienta por el especial conocimiento de estas premisas que tiene por su función como fiscal de la Nación, cuando todos los canales procesales adecuados están abiertos y los que ha planteado se les ha dado trámite y/o resolución", consideró Ramos Padilla.

"Claro está que si el imputado se pusiera a derecho y se presenta a la audiencia fijada, se habrá de dejar sin efecto la declaración de rebeldía y se habrán de sustanciar y resolver todas sus peticiones y planteos, tal y como hasta el momento venía sucediendo en este proceso judicial", aclaró Ramos Padilla.

En tanto, el abogado de Stornelli, Roberto Ribas, afirmó que van a "intentar rever esta decisión con una apelación", al tiempo que explicó que la declaración en rebeldía implica para Stornelli "no poder acceder a la causa".

"Es una decisión importante para nosotros. No puedo intervenir, ni presentar escritos", señaló. Y justificó: "No siente que existan garantías. Si él se presenta, a los dos minutos está procesado". Asimismo, el letrado insistió en que Ramos Padilla no es competente y que la causa debe pasar a la jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires.