La directora de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), Fernanda Raverta, remarcó la importancia de aprobar una ley que pueda ocuparse de los adultos mayores que aún no pueden acceder a una jubilación por la falta de años de aportes.

En Argentina, 9 de cada 10 mujeres y 7 de cada 10 hombres llegarán a la edad jubilatoria sin los 30 años necesarios para iniciar el proceso. Con una ley próxima a vencerse, ahora buscan resolver la situación con el proyecto de ley de la nueva moratoria, presentado en el Congreso.

La titular de la Anses señaló que "es muy importante esa discusión", en tanto profundizó en el proyecto de ley para una nueva moratoria que se presentó en el Senado nacional hace unas semanas.

Para Raverta "es absolutamente imperioso que los argentinos y argentinas sigan teniendo la posibilidad de jubilarse"

"Hoy está vigente una ley que permite que las personas que no llegan a 30 años de aportes se puedan jubilar, y que vence en dos meses y medio. Por lo tanto, tiene que haber una ley que resuelva este problema de los argentinos que no van a poder acceder a una jubilación", comentó.

En ese sentido, Raverta remarcó: "Para Anses es absolutamente imperioso que los argentinos y argentinas sigan teniendo la posibilidad de jubilarse. Hablamos de que 9 de cada 10 mujeres y 7 de cada 10 varones, quienes no van a tener los 30 años de aporte para poder acceder a una jubilación".

"Nos hicimos cargo en medio de la primera ola de contagios de la pandemia, con las dificultades propias que tuvo esa emergencia sanitaria. Pero teníamos dos objetivos claros: recuperar el tiempo perdido en materia de inteligencia institucional y atención, y recuperar el poder adquisitivo de los ingresos que se generan a partir de prestaciones de Anses", explicó Raverta.

Fe de vida y los bancos privados

La funcionaria indicó que desde la Anses seguirán exigiéndole a los bancos privados el pedido de no exigir la fe de vida a quienes reciben jubilaciones y pensiones, como ya ocurre en el caso del Banco Nación, Banco Provincia, el de Córdoba y el de La Pampa.

"Tenemos la responsabilidad de informarle a los jubilados y a las jubiladas, que son quién eligen la boca de pagos, cuáles son los bancos que tienen fe de vida y que bancos no. Es decir, que puedan elegir bancos que le exijan tener que ir a decir 'hola, qué tal estoy vivo'", explicó.

"No se me ocurre que un banco le entregue un crédito a una persona que no esté con vida. Cuando el banco tiene que poner dinero y dar y otorgar un crédito sabe quién está con vida y quién no. Bueno, que hagan lo mismo con los jubilados y las jubiladas argentinas", sintetizó Raverta.