Un grupo de intendentes peronistas bonaerenses fue recibido ayer por autoridades del Gobierno de María Eugenia Vidal, a las que reclamaron que declare la emergencia económica, social y alimentaria en el distrito a fin de "evitar que se declare una crisis social" en el conurbano de cara a fin de año.

El encuentro se desarrolló en la Casa de la Provincia de Buenos Aires en esta ciudad y fue encabezado por el ministro de Gobierno bonaerense, Joaquín de la Torre; el ministro de Desarrollo Social, Santiago López Medrano; el subsecretario de Gobierno y Asuntos Municipales, Alex Campbell, y la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, quien además lidera la Federación Argentina de Municipios (FAM).

En medio del malestar por la eliminación del fondo sojero, los intendentes advirtieron sobre el desfinanciamiento de sus municipios y la difícil situación que se vive en los barrios del conurbano ante la crisis económica.

De hecho, en el primero de tres encuentros que tendrán los ministros con referentes de los municipios (los dos iniciales con jefes comunales del conurbano y el tercero con los del interior), los intendentes "responsabilizaron a Cambiemos por la crisis" y elevaron su pedido de ayuda al gobierno central.

Puntualmente, solicitaron "que se autoricen fondos extraordinarios a fin de brindar asistencia y garantizar la prestación de servicios sociales y alimentarios, previendo la ejecución de programas y ayudas excepcionales destinadas a sostener las necesidades elementales de los sectores más vulnerables".

Además, los intendentes que gobiernan importantes distritos del conurbano y no forman parte del oficialismo reclamaron que se conforme una "Mesa de Diálogo Social Bonaerense", integrada por intendentes, legisladores y representantes de entidades sindicales, patronales, confesionales y de la sociedad civil para asistir al Ejecutivo en el diagnóstico de la situación.