El Gobierno provincial entiende y reconoce el reclamo salarial de la Policía Bonaerense, pero no se imaginaba la escalada del conflicto que lleva tres días de protestas. Los anuncios llegarán en las próximas horas.

El retraso en los salarios viene desde hace cuatro años aunque sin semejante manifestación que llegó hasta la casa del gobernador, Axel Kicillof. Desde el entorno del mandatario provincial creen que "hay intentos de desestabilización", más allá del reclamo salarial legítimo.

En la provincia de Buenos Aires apuntan a sectores de la oposición detrás de la protesta policial con la que buscan sacar algún rédito político. Citan el ejemplo de Florencia Arietto, ex funcionaria del ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich. Fue una de las dirigentes que adelantó el conflicto que se avecinaba en las fuerzas bonaerenses.

Según pudo saber este medio, Kicillof anunciará mañana los detalles del Plan Integral de Seguridad que "entre muchos puntos, contiene una mejora salarial". Todavía no fue oficializado de cuánto será el aumento dispuesto por la gobernación. La  mejora salarial ya estaba prevista para esta semana pero se anticipó la manifestación policial.

En los últimos cuatro años, la pérdida del salarial de un policía llegó al 33%. En 2019, la fuerza bonaerense recibió un aumento de 28% cuando la inflación anual trepó al 53,80%. Los números no son nuevos, pero resurgen en medio de la protesta.

"Es evidente que el reclamo salarial es legítimo. No hay negociación y los anuncios llegarán mañana", adelantaron en el entorno del gobernador. "No hay una oferta que se tiene que validar porque no hay un sindicato ni una paritaria. Hay una determinación de otorgar un aumento, que la van a comunicar por decreto cuando esté definida", explicaron las mismas fuentes.

La Provincia de Buenos Aire ve que detrás de cada anuncio "hay una protesta" de sectores de la oposición. "Se arregla la deuda, hay marcha. Se anuncia que la vacuna se iba a hacer acá y producir en PBA, y lo mismo. Se firman convenios con clínicas de Provincia, lo mismo", mencionaron en un despacho platense.

En el Gobierno nacional vinculan la escalada de la crisis policial a una "falta de conducción política y policial" y reconocen la problemática salarial. "Hay un reclamo real. Pero son reclamos que vienen acumulándose. Están en la primera línea y esto les afecta moralmente", reflexionaron en la Nación.

Si bien en la Rosada ven alguna intención política con una mirada de desconfianza, descartan que haya "intento de desestabilización" contra el gobernador o el ministro de seguridad provincial, Sergio Berni. "Es una consecuencia, pero no hay intencionalidad política", confirmaron fuentes oficiales.

El problema policial tiene antecedentes históricos, como el sucedido en 2013, donde también se habían sumado las fuerzas federales hasta hubo un acuartelamiento. La situación no es de fácil resolución por la falta de un sindicato policial, el que está prohibido por las cartas orgánicas de las fuerzas de seguridad y por un fallo de la Corte Suprema.

El ministerio de Seguridad de la Nación apoya a la Provincia en la solución del conflicto. Hubo sorpresa en el Gobierno nacional por la escalada del conflicto. "Se sabía que había un malestar pero no se preveía esto", reconocieron fuentes oficiales. El Presidente Alberto Fernández sigue de cerca la situación y mantiene contacto con Kicillof. Lo mismo la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic.