El Gobierno considera que está en marcha el balance del “crecimiento relativo entre el sector privado y el público” en lo que a trabajo se refiere. Para 2018 apuestan “a pleno” a los efectos que esperan positivos de la reforma laboral, léase blanqueo y también la dinámica de sector por sector que incluye el ejercicio práctico de la “productividad”. La reforma laboral y ese principio forman un punto de impuslo decisivo para el Ejecutivo. Así lo refrendaron ayer ante una consulta de este diario durante la presentación de los datos de octubre. Incluso consideran que la dirigencia sindical está “convencida” de que la misma será provechosa para los trabajadores. Aun cuando en segmentos de labor, si de medir productividad se trata para convenios y paritarias, el escenario no ofrece solo datos duros sino la percepción de servicios y prestaciones. José Anchorena pronosticó que “llegó la hora de los incentivos micro económicos sectoriales y normativos para una mayor contratación, por eso se está impulsando el ordenamiento laboral para que haya más asalariados registrados en Argentina”.