El consejo directivo de la CGT repudió el allanamiento de la sede del gremio del caucho (Socaya), que efectivizó la justicia federal y aseguró que la decisión fue "una muestra más de atropello", respecto de una avanzada para lamentar, contra las organizaciones que conforman el movimiento obrero. "La CGT repudia de forma amplia los acontecimientos ocurridos en el Sindicato Obrero del Caucho y Afines (Socaya) traducido en un allanamiento ordenado por la justicia federal por cuestiones electorales internas y con una inusitada presencia de efectivos de seguridad", señaló un comunicado que rubricó por el triunviro Juan Carlos Schmid.

Para ese integrante de la cúpula de Azopardo y el resto del consejo directivo se multiplican "actitudes antisindicales y la intromisión de la justicia federal en lo criminal y correccional en la resolución de procesos electorales gremiales".

Al malestar sostenido y palpable en la sede de Azopardo, el episodio del gremio del caucho arrojó un capítulo lamentable según apuntaron "porque esa realidad tiene un juez natural en el Ministerio de Trabajo de la Nación y su instancia de revisión en la justicia nacional del Trabajo".

La CGT enfatizó que se pronunció al respecto de una nueva y "grave intromisión e injerencia en las asociaciones de trabajadores", seguidilla que según ratificaron desde esa cúpula no es ajena a otros episodios que se vienen desarrollando contra organizaciones gremiales desde hace tiempo a la fecha.