El Gobierno decidió este martes que los transportes públicos tendrán que fijar sus ventanillas para que queden abiertas de manera permanente y favorecer así la circulación de, como forma de prevenir contagios de coronavirus.

La medida fue anunciada tras una reunión que mantuvieron en Casa Rosada el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, junto a los ministros de Salud, Carla Vizzotti, de Transporte, Mario Meoni, y de Seguridad, Sabina Frederic.

“Lo que estamos haciendo es adoptar acciones complementarias, como la fijación de ventanillas, para que no se puedan cerrar y que más allá de la lluvia o no lluvia, queden abiertas de manera permanente”, señaló Meoni al término del encuentro. 

El ministro subrayó que “ya hemos dado la instrucción para que las ventanillas de los ferrocarriles deban permanecer abiertas todo el tiempo”.

Meoni explicó que esta medida fue consensuada con las empresas y que se pondrá en funcionamiento "a partir de que cada una de ellas pueda ir haciendo las adecuaciones necesarias”. 

En ese sentido, anticipó que "no se puede realizar de manera inmediata" por la gran cantidad de unidades de trenes y colectivos que circulan, especialmente en el AMBA.

De la reunión también participó el director ejecutivo de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), José Arteaga.

El encuentro se dio un día después de que Cafiero, Vizzotti y otras autoridades mantuvieran una videoconferencia en Casa Rosada con los infectólogos del comité de expertos, quienes reclamaron más restricciones a la circulación en el AMBA y las grandes ciudades.

El impacto de las últimas medidas y las clases presenciales

Además, los funcionarios coincidieron en que se intensificaron los controles y se redujo la circulación en el  transporte a partir de las medidas implementadas la semana pasada.

Con respecto al incremento del uso del transporte público a partir de las vuelta a las clases presenciales, Meoni señaló: “El incremento en el transporte es de entre 300 mil y 400 mil pasajeros más por día, un 15 al 20% de la totalidad de los que se mueven. No creo que modifique sustancialmente la cantidad de pasajeros en el transporte, excepto en el horario de la mañana que tiene algún impacto, no así al mediodía".

“No consideramos que, desde el transporte, sea un inconveniente mayor al existente el de la educación”, agregó el ministro.