Según reveló hoy una investigación periodística del diario El País de España, el subsecretario general de Presidencia, Valentín Díaz Gilligan, ocultó 1,2 millones de dólares en Andorra, una país donde hasta el pasado año regía el secreto bancario. La fuerte suma de dinero estaba en una cuenta en la Banca Privada d’Andorra (BPA) a nombre de una sociedad.

Según la investigación publicada hoy, Díaz Gilligan figuraba ante el banco como representante de la empresa y accionista. No obstante, el funcionario aseguró que los fondos no eran suyos.

La cuenta se abrió en 2012, cuando Díaz Gilligan era asesor del Ayuntamiento de Buenos Aires. Estuvo a nombre de la empresa británica de intermediación de jugadores de fútbol Line Action. El cien por cien de esta firma pertenecía a la mercantil panameña Nashville North Inc, afirmó el medio español.

El subsecretario general de Presidencia sostuvo que el dinero no era suyo y que fue accionista y director de Line Action por hacerle un favor a su amigo Francisco Casal que "tenía problemas en su país".

"Tenía un juicio con el fisco que ganó y no podía figurar. Confiaba en él. La plata nunca fue mía. Además, yo no ejercía entonces cargo público. Era asesor y facturaba como autónomo”, aseguró el funcionario al ser consultado por la cuenta.

El funcionario agregó que 2014 pidió que lo sacaran de la sociedad porque no le "parecía bien continuar, ya ocupaba un cargo político". "Tenía una exposición pública, no quería estar en una sociedad donde no tenía ningún control. No había incompatibilidad, no era ilegal, pero era una actividad que, además, no me generaba ningún ingreso”, indicó.

"Creí que había cesado en julio de 2014”, justifica. El dirigente abandonó entonces su puesto de director de la mercantil, pero volvió a ocupar el mismo cargo horas después, según el registro mercantil de Reino Unido.

De acuerdo al informe, la cuenta de Line Action tenía en diciembre de 2014 un saldo de 1,2 millones de dólares (980.000 euros). Y se nutría de transferencias de Uruguay de “clubs de fútbol”, según el banco. Díaz Gilligan es vocal del River Plate, de Primera División.

La nota de El País también reveló que la Banca privada d’Andorra (BPA) se negó a abrir en agosto de 2008 dos cuentas al entonces gobernador de Neuqué Jorge Augusto Sapag, del Movimiento Popular Neuquino.

Según la investigación de El País, el mandatario provincial tenía pensado depositar en este banco cinco millones de dólares (cuatro millones de euros). Y distribuir los fondos en dos depósitos vinculados a sociedades creadas en el paraíso fiscal de Belice, según un acta confidencial de la BPA.

El banco calificó a Sapag de Persona Políticamente Expuesta (PEP), que es como se denominan en la jerga financiera a personalidades que, por ocupar o haber ocupado un cargo público, deben someterse a un control para prevenir el blanqueo.

Andorra eliminó el secreto bancario el pasado año. Y sus autoridades intervinieron en marzo de 2015 la Banca Privada d’Andorra (BPA) por un presunto delito de blanqueo. Los dueños de esta entidad, que llegó a tener 9.000 clientes y un volumen de negocio de 8.000 millones de euros, niegan las acusaciones.