En medio de la polémica por el proyecto oficial para arancelar la atención médica a extranjeros no residentes, el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, se manifestó a favor d ela medida, al argumentar que el sistema saniatario argentino no es gratuito, sino que “alguien lo paga”.

El funcionario destacó que “la Argentina ha sido un país con una enorme tradición en salud pública” y remarcó que “es parte de nuestra más sana tradición”, pero enfatizó que "si la cuenta no la paga el usuario, que así debe ser porque la población no debe pagar de su bolsillo, alguien paga".

"Es fundamental que empecemos a transparentar eso”, añadió Rubinstein, quien sostuvo que no tiene cifras oficiales sobre la cantidad de extranjeros que se atienden en el país, aunque, afirmó, en Jujuy, “entre el 7 y el 10 por ciento del total de prestaciones son a inmigrantes”.

El ministro también insistió en que el acuerdo de reciprocidad pedido por gobierno de Mauricio Macri para que los argentinos tengan las mismas condiciones que los bolivianos en el país “no fue aprobado por la Cancillería, fue rechazado”. "Frente a eso se está debatiendo en Jujuy si deberían arancelarse las prestaciones a los no residentes”, dij. Rubinstein

Para el funcionario, “hay que empezar a debatir cómo se financia la salud pública” en la Argentina, y añadió que “hay que ampliar la cobertura de salud, reducir las inequidades”.

“Es inadmisible que en la Argentina entre provincias ricas y pobres exista el doble de mortalidad infantil, por ejemplo. Es inadmisible que el lugar donde se ha nacido o toca vivir sea el principal determinante de los resultados sanitarios”, comentó.