BAJO TECHO

Salarios pisados y conflictividad en alza, el dilema econ髆ico que enfrenta Milei

Para contener la inflaci髇 el Gobierno mantiene su estrategia de ajuste. Desde los gremios se remarca el poder adquisitivo sin recuperaci髇 plena, paritarias tensas y medidas de fuerza bajo el corset de un DNU reciente

En el marco de la era libertaria y su impacto sobre el mercado laboral y los ingresos, distintos estudios privados identifican a breve plazo al menos dos escenarios posibles. Uno, m醩 optimista, apuesta a que 揺sta vez es diferente� y proyecta desinflaci髇 con crecimiento. El otro, m醩 adverso, contempla mayor nominalidad, menor actividad econ髆ica y riesgos elevados debido a la volatilidad cambiaria. Esas hip髏esis surgen del 鷏timo informe de la consultora C-P, titulado 揊lexibilidad cambiaria y ancla salarial�, donde se analizan las tensiones que suelen cruzar los ciclos econ髆icos argentinos. En di醠ogo con BAE Negocios, el economista Federico Pastrana explic�: 揕a adopci髇 de un esquema cambiario m醩 flexible forz� al Gobierno a tensar su estrategia de ingresos en un a駉 electoral. El apuro por sostener baja de inflaci髇 presiona los ingresos reales a la baja�.

Consultado sobre los conflictos laborales y la p閞dida del poder adquisitivo, el analista se馻l� que se observa un aumento en la conflictividad, tanto en los lugares de trabajo como en la esfera social. En las 鷏timas horas la Uocra se declar� en estado de alerta y movilizaci髇, con asambleas en los lugares de trabajo de la construcci髇 y la evaluaci髇 de posibles medidas de fuerza.

Pastrana remarc� que el Gobierno, al tiempo que reconoce la ca韉a del poder de compra, sostiene una pol韙ica salarial restringida, con paritarias en tensi髇 apreciable.

Para contener la inflaci髇, el oficialismo recurri� al uso simult醤eo de un ancla cambiaria y salarial. M醩 all� del discurso oficial, eligi� como t醕tica clave un fuerte control sobre los ingresos. Sin embargo, esto genera tensiones crecientes, especialmente por la brecha entre el salario en d髄ares y el bienestar real de la poblaci髇.

Un cambio de car醕ter


Entre los factores clave del escenario 2025, el informe destaca el cambio de car醕ter en la pol韙ica salarial libertaria. Durante el segundo semestre de 2024, los acuerdos paritarios 梐ceptados por sindicatos y c醡aras empresarias� mantuvieron un perfil descendente en t閞minos nominales. No obstante, permitieron cierta mejora del salario real, favorecidos por el r醦ido descenso de la inflaci髇.

Ese ciclo 搗irtuoso� comenz� a estancarse a partir de marzo, cuando la inflaci髇 retom� impulso. Seg鷑 Pastrana, esa aceleraci髇 convirti� el alivio salarial de 2024 en un nuevo foco de conflicto hacia fines de ese mismo a駉. La pauta salarial, bajo la conducci髇 del ministro de Econom韆 Luis Caputo, fue exigente: en muchos casos, los aumentos se ubicaron entre el 1 % y el 2 %, es decir, muy por debajo de la inflaci髇. Esto deriv� en ca韉as generalizadas del salario real, a pesar del discurso oficial que celebraba la 搑ecuperaci髇�.

Todo este cuadro llev� al Gobierno a un dilema clave, seg鷑 C-P: continuar controlando la nominalidad 梱 convalidar una p閞dida sostenida del salario real� o permitir una mejora en los ingresos, a鷑 a costa de postergar la desaceleraci髇 inflacionaria.

Comercio: paritarias bajo lupa

Uno de los ejemplos m醩 claros analizados por C-P es el de la paritaria de Comercio, el mayor convenio colectivo del pa韘 en cuanto a dotaci髇 de trabajadores registrados.

En este caso, el Gobierno opt� por priorizar la contenci髇 nominal, es decir, el valor de los salarios sin considerar a鷑 el impacto pleno de la inflaci髇. Las paritarias del primer trimestre estuvieron rezagadas respecto a la evoluci髇 de los precios, y en el caso del gremio mercantil, esa diferencia fue del 3 %.

揂nte la p閞dida de poder adquisitivo, es com鷑 que empresarios y sindicatos acuerden un salto nominal para recuperar lo perdido, seguido de un esquema vinculado con la inflaci髇 esperada�, explic� Pastrana. El acuerdo alcanzado en Comercio refleja esta l骻ica: una suma fija de compensaci髇 del 3 %, y un sendero de incrementos descendente hacia adelante, con ajustes entre el 1,9 % y el 1,7 % mensual. As�, 爀l Gobierno que ven韆 destacando 搇a salud de los salarios�, termin� validando un proceso de contracci髇 real de los ingresos.

Final abierto
燙uesti髇 de ingresos en el empleo registrado
燙uesti髇 de ingresos en el empleo registrado

Desde la 髉tica de C-P, la pol韙ica salarial libertaria es un pilar central de la estrategia econ髆ica actual, pero enfrenta varios desaf韔s, a saber: La aceleraci髇 inflacionaria, producto de la crisis del esquema cambiario anterior. La persistencia del enfoque de control nominal, incluso cuando el contexto ya no lo justifica.

Y en tercer lugar la escasa capacidad de intervenci髇 del Estado, que limita la efectividad de la pol韙ica salarial. Al cierre de mayo, las consecuencias comienzan a sentirse: conflictividad creciente y dificultades pol韙icas en alza para el oficialismo, que no solo enfrenta obst醕ulos para aplicar su estrategia sobre los haberes, sino que adem醩 ha expuesto p鷅licamente una postura expl韈ita de ajuste salarial.

Casos como la tensi髇 interna y externa de la Uni髇 Tranviarios Automotor (UTA), la huelga de la Uni髇 Obrera Metal鷕gica (UOM) frenada por conciliaci髇 obligatoria, y las oscilaciones con la CGT, se suman a los recientes cambios normativos v韆 DNU, con los cuales el Gobierno intenta restringir el derecho a huelga.

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