El ex triunviro de la CGT y titular del bloque de sindicatos del trasporte CATT, Juan Carlos Schmid, consideró que más allá de las desvastadoras consecuencias de la pandemia el escenario político ofrece hoy una suerte de Pacto de la Moncloa inesperado, a partir del alineamiento del Presidente Alberto Fernández, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. “Pocos lo hubieran imaginado y sucedió, no hay que minimizar esa mesa de trabajo y toma de decisiones conjunta. Aparece la demanda del costo social y la certeza de la participación del Estado para reparar lo destruido no es un dato menor ese acuerdo”, rubricó.

Afianzando también en cierta sintonía de ese tridente con no pocos gobernadores, Schmid le enfatizó a BAE Negocios que “las alternativas de la pandemia y sus consecuencias económicas y sociales hacen que sea necesario desarrollar y concretar acuerdos robustos en seriedad si es que se pretende reconstruir todo lo que se está destruyendo al paso del coronavirus en el país y en el mundo”.

El jefe de la CATT, que no reservó una visión crítica al respecto de temas que sucedieron en el país desde que se implementó la cuarentena, sustentó que para citar un ejemplo de acuerdo urgente y necesario existe el rol del empresariado, los gremios y el Gobierno para avanzar sobre el formato real de un salario universal. “La idea central tiene que estar más allá de las herramientas dispuestas para enfrentar los efectos tremendos de esta emergencia, deben apuntar a la ayuda permanente que van a requerir compatriotas, pymes, empresas nacionales y demás”.

En la contracara de acciones esperadas Schmid apuntó que por ejemplo la cuestión de la flota fluvial, las cuencas hídricas, su desarrollo, como así también el futuro del puerto de Buenos Aires, entre otros tópicos decisivos para el desarrollo, crecimiento y la economía misma “requiere de planificación, inversiones pero sobre todo de estrategias". "El margen de error es mínimo y no sólo lo exige el Covid, está en juego la recuperación del país porque veníamos antes del coronavirus de una pandemia económica drástica para miles de trabajadores”, ejemplificó.

Con disgusto inocultable sobre el desarrollo del caso Vicentín, para el titular de la CATT no hubo la consideración necesaria sobre las expectativas que se generaron en los sectores claves perjudicados por la operatoria y caída de esa empresa a la hora de las medidas que intentó implementar la Casa Rosda. De allí y con disgusto respecto a marchas y contramarchas, “donde se perdió el eje de lo que representa esa empresa para el presente y futuro de esta nación” consideró que el movimiento obrero no puede perder ni resignar la movilización decidida y respaldada por varios sindicatos para que se tomara en real medida la relevancia de este caso y las sanciones que correspondieran a desmanejos”.

Alejando desde hace años de la conducción cegetista por episodios varios donde se realza el fallido paro contra la reforma previsional en 2018, Schmid destacó que tiene “diálogo fluido con los sindicatos de la CATT, referentes de la Corriente Federal y también de los movimientos sociales como la UTEP”, estos últimos de plena sintonía con la prédica social del Papa Francisco.

La integración de una mesa sindical social lo más amplia posible sigue siendo una de sus convicciones más relevantes. Para referirse a la crisis y el rol de los gremios del transporte destacó: “Los vinculados a la aeronáutica, marítimos, fluviales, los camioneros, recolectores de residuos y choferes de micros y colectivos han desarrollado y desarrollan una labor ejemplar. Han sido esenciales para sostener al país en esta emergencia y esa es razón de nuestro orgullo también”.