El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, aseguró hoy que, "de corazón", quiere "lo mejor para Argentina" y se mostró dispuesto a celebrar una reunión de trabajo con su par Alberto Fernández antes de fin de año, durante un encuentro con el embajador argentino en Brasilia, Daniel Scioli.

"El presidente Bolsonaro tuvo palabras muy alentadoras hacia la Argentina, dijo que de corazón quiere lo mejor para Argentina, que quiere trabajar juntos. Yo le llevé el mensaje del presidente Fernández sobre la voluntad de trabajar juntos", relató Scioli a Télam luego de la reunión.

El embajador estuvo en el Palacio del Planalto, sede del Gobierno de Brasil, donde presentó sus cartas credenciales, pero lo que en principio iba a ser un encuentro formal se transformó en una reunión de trabajo. Algo similar había ocurrido en febrero último, cuando Scioli, el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, y el canciller Felipe Solá visitaron, fuera de agenda, al presidente brasileño.

Desde la llegada del Alberto Fernández a la Casa Rosada, la relación diplomática entre Argentina y Brasil estuvo marcada por contrapuntos entre ambas administraciones. Las palabras del mandatario brasileño fueron interpretadas como un intento de Bolsonaro de dejar atrás la actitud que asumió desde la campaña presidencial del 2019, en la que el brasileño apoyó al derrotado ex presidente Mauricio Macri, para abrir el camino hacia el avance de la relación bilateral, obstaculizada, en buena parte, por la pandemia de coronavirus.

Entre los puntos principales tratados por Scioli y Bolsonaro, estuvo el interés por distender la relación entre Buenos Aires y Brasilia, también atravesada por la relación entre el presidente argentino y el ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, el líder opositor brasileño. "Bolsonaro me dijo 'tengo toda la predisposición a encontrarnos", contó Scioli a Télam.

El embajador aseguró que existe una hoja de ruta para concretar una reunión, virtual o presencial entre Alberto Fernández y su par brasileño.

"Mi sueño es que sea presencial", agregó el embajador Scioli, quien se entusiasmó con la posibilidad de que el encuentro de los presidentes se haga realidad en noviembre, en coincidencia con un nuevo aniversario de la histórica reunión, en 1985, entre José Sarney y Raúl Alfonsín en Foz de Iguazú.

"Este año se cumplen 35 años del encuentro entre los ex presidente José Sarney Raúl Alfonsín en Foz de Iguazú. Podríamos trabajar en esa posibilidad", dijo Scioli.

El 30 de noviembre de 1985, tras la salida de las dictaduras en ambos países, Sarney y Alfonsín firmaron la Declaración de Iguazú, que sentó las bases del Mercosur, pero también alejó las amenazas de una carrera armamentista y de energía nuclear que se asomaba entre Buenos Aires y Brasilia.

El 30 de noviembre, recordó Scioli, "es el día de la amistad argentino-brasileña", fecha establecida en ese sentido en 2005 por los entonces presidentes Néstor Kirchner y Lula.

En el Palacio del Planalto, Scioli presentó las cartas credenciales, pero encontró eco, según contó, a sus intenciones de entablar un diálogo directo dentro del gabinete de Bolsonaro. Por primera vez en más de una década, Brasil dejó de ser en la pandemia el principal socio comercial de Argentina, superado por China: este dato no es menor para el gigante vecino, que tiene en nuestro país al principal destino de sus productos manufacturados.

Scioli destacó que Bolsonaro atendió rápidamente uno de sus pedidos: "Le dije que quería línea directa con su gabinete y determinó un almuerzo de trabajo el viernes con el canciller Ernesto Araújo", relató el flamante embajador. "Yo les dije que estoy acá en Brasilia por determinación del canciller Solá y el presidente Fernández para ser un facilitador", comentó.

Scioli negó que haya recibido quejas sobre lentitud en las licencias de exportación provenientes de Brasil en la aduana argentina, como había sido publicado en la prensa de Brasil. En la charla con Bolsonaro, el embajador argentino se refirió además a la reestruturación de la deuda con los acreedores privados y la próxima negociación con el FMI.

"Le expliqué la situación de la Argentina frente a la deuda, que Argentina quería sentarse a conversar todos los temas en el Mercosur y destrabar asuntos comerciales variados, como por ejemplo el de la vitivinicultura", comentó.

El próximo viernes el embajador Scioli almorzará con el embajador Araújo y con la funcionaria que tiene un especial interés para la Argentina, Tereza Cristina Dias, la ministra de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento, del partido centroderechista Demócratas.