La senadora Anabel Fernández Sagasti negó ayer que el Gobierno vaya a concretar una ola de expropiaciones de empresas privadas y remarcó que lo de Vicentin "es una situación excepcional, por todo lo que rodea" a la firma. "Hubo dos ofertas transnacionales (para comprar a Vicentin), una era irrisoria, muy baja", señaló la mendocina y agregó que el Gobierno busca "evitar la concentración, intervenir en el mercado alimentario con una empresa testigo, intervenir en el precio de los alimentos". "Estamos muy ilusionados de poder empezar un sendero hacia una política en lo agroalimentario", sostuvo.