Este domingo se realizó un acto en recuerdo del 39° aniversario del hundimiento del Crucero General Belgrano durante la guerra de Malvinas El ataque provocó la muerte de 323 tripulantes, casi la mitad de las bajas que sufrió Argentina durante el conflicto.

La ceremonia, realizada en el Edificio Libertad, estuvo encabezada por el ministro de Defensa, Agustín Rossi. En su discurso para recordar a las víctimas, señaló que "en estos 40 años” lo único que se ha recibido de Gran Bretaña “son ofensas”: “Las acciones que llevan adelante en el campo diplomático y militar sin duda alguna son absolutamente preocupantes", enfatizó el ministro. 

En este sentido, recordó que “esta misma semana hubo ejercicios militares que incluyeron lanzamiento de misiles”.  Por esta razón, para el titular de la Cartera de Defensa, la “ocupación inglesa es un hecho inadmisible desde el punto de vista del colonialismo”

Además, el ministro instó al "reconocimiento y recuerdo de los 323 hombres de la Armada Argentina que no están" como así también el "acompañamiento y abrazo fraterno a sus familiares".  El año que viene se cumplirán cuatro décadas de la Guerra de Malvinas y desde el gobierno de Alberto Fernández aseguraron que quieren “poner a ese hecho en un justo lugar ante el conjunto de la sociedad argentina". 

"Hay que redimensionar la causa Malvinas. La persistencia y sentimiento que abarca a todos los argentinos es, sin duda, uno de los hechos que quizás más moleste por la tenacidad del reclamo", agregó.

El hundimiento del Belgrano

El Crucero ARA General Belgrano, con 44 años de funcionamiento y convertido en buque insignia de la Flota de Mar, se encontraba en mantenimiento, luego de un largo viaje, cuando le fue anunciado el alerta de la posible guerra con Gran Bretaña.

La misión encomendada era mantenerse fuera del área de exclusión vigilando las intenciones de las fuerzas enemigas. En Ushuaia se reunió con los destructores ARA “Piedrabuena” y ARA “Bouchard” y el petrolero “Puerto Rosales”.

El 1° de mayo, con rumbo Este navegaba hacia el sector asignado, sin saber que el submarino nuclear HMS “Conqueror” ya lo tenía debajo del casco siguiéndolo con sigilo, y buscando el momento justo para abrir fuego con sus torpedos.

Fue el 2 de mayo a las 16.02 cuando el primer torpedo del submarino impactó en la sala de máquinas del “Belgrano”; el segundo le destruyó la proa y el buque comenzó a irse a pique. A las 16:23,  se dio la orden de abandonar el buque.

El crucero tardó una hora en irse a pique a 4.200 metros bajo el mar, en el fondo de la cuenca de Los Yaganes, al sur de las Malvinas. Fue la mayor tragedia naval de la historia de la Armada Argentina. En su hundimiento fallecieron 323 personas, casi la mitad del total de muertos argentinos en la guerra.