Las respuestas más duras a la invitación al acuerdo nacional que propuso el Gobierno el miércoles se detonaron desde baterías sindicales críticas, en sintonía con el probable paro nacional del 7 de junio . El jueves próximo la Federación portuaria al mando de Juan Schmid hará una huelga nacional de 24 horas con movilización. Un día después tendrá lugar la marcha de la Multisectorial que motoriza Camioneros, gremio que además de ratificar su postura frente a la reforma laboral destacó que “no será parte de este engaño que desean hacer creer a los trabajadores y, por supuesto, continuaremos enfrentados con todas aquellas disposiciones que los perjudiquen”, como resumió Pablo Moyano.

Sin lugar a casualidades ayer en redes sociales ganó espacio una foto del dirigente transportista con el bancario Sergio Palazzo, que también comanda la Corriente Federal (CFT). Con entusiasmo dirigentes de ese núcleo de organizaciones planteaban que el 22 de agosto tal dueto irá por la conducción de Azopardo. Hay énfasis respecto a esa posibilidad que BAE Negocios señaló meses atrás y el capítulo incluye análisis de coyuntura, respecto de que las turbulencias económico/financieras que suelen definirse como “crisis” y el tarifazo marcaron una senda para avanzar. Empero marcan como punto inaceptable para el “dialoguismo” avalar la disciplina “sin cambios” del Fondo Monetario y sentencian: “Eso traspasa cualquier límite para dirigente sindical alguno que se precie de tal”.

Hacia su huelga y movilización de la semana próxima, la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval al mando de Schmid proclamaron en la víspera su postura, desde conflictos como el Astillero Río Santiago para el presente de esa actividad “el programa económico no funciona, la inflación no cede, el consumo cae, los servicios aumentan y el pueblo trabajador es víctima de los errores cometidos”, resumieron a través del titular de prensa de Fempinra, Luis Rebollo.

Si de encolumnamiento de sectores que reclaman al Gobierno se trata, también la multisectorial Agroindustrial confirmó su presencia en el reclamo del viernes 25, que motorizan Camioneros y las organizaciones del #21F, aseverando que no solo tratan de plasmar una herramienta contra los despidos y el ajuste, “sino también una convocatoria amplia a todos los sectores de la producción nacional, las economías regionales, del campesinado y agricultores familiares, de las y los trabajadores que asisten desde el Estado al sector, y de los consumidores organizados”, según dieron cuenta desde esa organización.

Entre cimbronazos y resonancias descriptas el lunes se reunirá la mesa chica de Azopardo.