El intendente de Ensenada, Mario Secco, denunció ayer ser "víctima" de una persecución política y acusó a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, de querer verlo "preso" para "mandarles un mensaje a todos los intendentes peronistas", al referirse al rechazo de su pedido de eximición de prisión en una causa iniciada en su contra por el titular de la Cámara de Diputados bonaerense, Manuel Mosca, por presunta coacción agravada, intimidación pública y entorpecimiento de la labor legislativa.

El jueves pasado, el intendente irrumpió en el recinto de la Cámara baja provincial durante la sesión en la que se trataban proyectos impulsados por el oficialismo y arrojó cartuchos de gases lacrimógenos utilizados minutos antes por la Policía.

Ayer, una vez conocida la medida dictada por el juez de Garantías Guillermo Atencio, el flamante presidente del PJ bonaerense e intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, expresó su "preocupación" por la situación Secco y destacó la necesidad de que la Justicia sea "independiente" y no "utilizada" por "una facción".