Si bien la semana próxima habrá una nueva reunión para intentar llegar a un acuerdo sobre lo que resta recortar, en la Casa Rosada ya celebran que estaría casi cerrado el acuerdo con los gobernadores para el 75% del ajuste de $100 mil millones que está a cargo de las provincias y lograr la reducción del déficit fiscal al 1,3% del PBI en 2019. 

A través de un comunicado al que accedió BAE Negocios, las provincias dieron a conocer las condiciones para que avance el Presupuesto 2019. Los representantes de las provincias opositoras pidieron que el ajuste no afecte el gasto social y se compense la eliminación del Fondo Federal Solidario .(Fofeso) que, pese a la disconformidad de provincias como Tucumán y La Pampa, no tiene marcha atrás.

El Gobierno de Mauricio Macri quiere que el ajuste fiscal sea afrontado a través de un recorte de gastos, pero las provincias hicieron una contrapropuesta: ampliar la base tributaria, con una tarea mancomunada entre la AFIP y las direcciones de rentas locales.

Los ministros provinciales propusieron que la AFIP ajuste los controles sobre el impuesto a los Bienes Personales, dado que muchos contribuyentes subvalúan sus declaraciones; y también incrementar la afectación del Impuesto a las Ganancias para sectores que hoy no tributan.

Esto último está relacionado con, por ejemplo, sociedades de fideicomisos del exterior que no pagan impuestos en la Argentina; también se pidió mejorar los controles para las importaciones que provienen de supuestas "zonas francas".

Otra de las propuestas de las provincias es recortar a cero los subsidios al transporte, que hoy alcanzan los 50.000 millones de pesos y de lo cual el 60% va a la zona metropolitana de Buenos Aires.

El oficialismo nacional adelantó que no está dispuestos a suspender la rebaja en Ingresos Brutos, ni a eliminar el reparto de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN)

Aún con las negociaciones avanzadas, entre los mandatarios provinciales persiste un fuerte malestar por la falta de respuestas del Poder Ejecutivo nacional en cuanto a cómo se los compensará por lo que dejen de percibir el año próximo en medio de un escenario de crisis económica y continúan las dudas sobre cuáles serán las áreas por donde pasará la restante poda.

Los enviados de los gobernadores sostienen que no tienen mucho margen para ajustar el gasto público, principalmente en las provincias del norte del país donde los indicadores socioeconómicos son los peores de la Argentina.

Otro dato clave es que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es el único distrito de la Argentina que logra cubrir los sueldos de la planta de empleados estatales con los ingresos de su propia recaudación.

La Ciudad usa el 72% de su recaudación para pagar salarios mientras que, en el otro extremo, Formosa necesitaría multiplicar por siete (771%) su recaudación para cumplir a fin de mes con los sueldos de los empleados provinciales.

Un panorama similar se registra en La Rioja, Jujuy, Catamarca y Chaco, provincias para las que la coparticipación federal de impuestos y las transferencias extraordinarias de la Nación son fundamentales para subsistir.

La reunión pasó a un cuarto intermedio hasta la semana que viene, plazo en el cual Pena, Caldarelli y Caballero consultarán con los ministros qué respuestas dar a las provincias.