El defensor del Pueblo de la Tercera Edad, Eugenio Semino, consideró que la situación de los jubilados es alarmante por cuestiones concretas que hacen al pasado, presente y futuro del país y reclamó la atención del Gobierno para afrontar la responsabilidad para "atender las urgentes necesidades" del sector que representa. "No pedimos milagro, sí exigimos que se comprenda el estado de situación de 7 millones de jubilados, pensionados como también de los discapacitados que apenas superan los $6.000 con el reajuste septiembre en sus pensiones". Ante la consulta de BAE Negocios precisó que mientras los organismos como el FMI "no pierden un segundo en dictar y aplicar sus recetas de ajuste", como por ejemplo en el caso de la modificación de la edad jubilatoria, el Ejecutivo asiste inmóvil a los efectos de una inflación que el año pasado superó la barrera del 48%. "Nosotros confrontamos con la aplicación de la ley de Movilidad que fue del 28,5%, donde los jubilados perdieron 20 puntos en forma directa y diría un poco más por el factor empalme".

Semino enfatizó que lejos de cualquier mejora el ajuste entre septiembre del 2017 y marzo del 2018 hará que ese deterioro incluso pueda superar los 25 puntos, mientras que la canasta de los jubilados no da tregua al arrasar los beneficios que perciben los benefeciarios del sistema previsional.