Las distintas bancadas de base peronista que integran la coalición electoral del Frente de Todos avanzaron en la unificación de varios proyectos sobre la declaración de la emergencia alimentaria y tienen el apoyo del resto de la oposición para convocar a una sesión especial para el jueves que viene.

Como eco de la multitudinaria movilización y acampe de organizaciones sociales que tuvo lugar el miércoles en distintos puntos del centro porteño, legisladores de casi todo el arco opositor se comprometieron a amalgamar los cinco proyectos vigentes. En ese compromiso se incluyó el llamado a una sesión especial para la semana que viene si el Gobierno no avanza antes con un decreto para dar respuesta al reclamo de que se declare la emergencia.

Los diputados Leonardo Grosso (Movimiento Evita), Daniel Arroyo (Red por Argentina), Victoria Donda (Somos) y Carla Pitiot ( Frente Renovador) pusieron manos a la obra para pulir una redacción común, que tiene como característica central el aumento "al 100% de las partidas destinadas correspondientes a programas alimentarios".

Además, se le delegan "facultades extraordinarias" al jefe de Gabinete, Marcos Peña, "a fin de efectuar las reestructuraciones presupuestarias que fueren necesarias a los efectos de proveer los fondos adicionales requeridos".

La bancada del Frente para la Victoria también cerró filas detrás de ese proyecto, y el mismo camino seguirían otras fuerzas más chicas de la oposición que el miércoles tuvieron representantes en la audiencia de Diputados como Consenso Federal.

Cambiemos no tiene mayoría propia, por lo que si se lo propusiera, la oposición podría reunir quórum el jueves que viene en el recinto y de esa manera arrinconar al Gobierno con un tema extremadamente sensible como el hambre, con marchas televisadas en la puerta del Congreso.

"La emergencia alimentaria es evidente, el hambre se acrecienta todos los días, aunque el Gobierno mire para otro lado", señaló el jefe del bloque del Movimiento Evita, Leonardo Grosso.

Más allá del incremento al doble de las partidas presupuestarias para cubrir los programas alimentarios, el proyecto crea el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, en la que tendrán participación las organizaciones sociales y productores de alimentos, con el fin de monitorear el cumplimiento del programa.

También se crea un plan de emergencia láctea, un Registro de Comedores y Merenderos Comunitarios, y un Registro Nacional de Proveedores de Alimentos. El programa prevé la compra de alimentos para destinar a comedores comunitarios y escolares, y también asistencia directa familias en situación de vulnerabilidad social.