El senador del Frente de Todos Oscar Parrilli defendió la carta que envió su bancada a la directora del Fondo Monetario Internacional ( FMI), Kristalina Georgieva, para pedir pagos más laxos sin condiciones de la deuda tomada por el gobierno anterior y planteó que la actual gestión nacional no se puede comportar "como el macrismo" en esta instancia porque "tampoco le va a servir mucho al pueblo argentino".

Los senadores exigen al FMI que no imponga condiciones a la política económica del país, mientras el Gobierno negocia con el Fondo una extensión de los plazos de pago de la deuda al transformar el acuerdo Stand-By en un Extended Fund Facilities (EFF), que abre la posibilidad de un período de repago más largo a cambio de reformas "estructurales", algo que el Gobierno asegura que podrá evitar.

"Estamos absolutamente comprometidos con el gobierno y con el ministro Guzman. La intención de la carta al FMI no es complicar las negociaciones sino todo lo contrario", enfatizó en una entrevista con El Destape Radio.

Para Parrilli, "el FMI tiene que asumir su responsabilidad en la crisis económica argentina". "Si nosotros nos seguimos comportando como el macrismo tampoco le va a servir mucho al pueblo argentino. No sirve que el FMI se saque fotos con el Papa si sigue en su postura", consideró el senador.

Con una dura carta al FMI, este domingo el bloque de senadores del Frente de Todos salió a defender la política oficial y rechazó que se impongan condicionalidades para el pago del préstamo tomado durante el gobierno de Mauricio Macri, sobre el cual existen sospechas de la actuación del organismo multilateral. La misiva no lleva la firma de Cristina Fernández de Kirchner, pero sí su impronta.

Los legisladores del oficialismo pidieron que el  FMI postergue hasta el 2025 el inicio de los pagos de deuda, que dé un plazo "de amortización de varias décadas y que se abstenga de exigir o condicionar" las políticas económicas de Argentina, algo que sucedería si se avanza con el acuerdo EFF.

En la carta dirigida a la actual directora del organismo, Kristalina Georgieva, hay una rosario de fuertes críticas al rol de su antecesora, Christine Lagarde; al "board" que no cumplió con los estándares que establece la propia organización y a la influencia que tuvo el presidente Donald Trump para que le otorgaran el préstamo Stand-by a Macri con el objetivo de apoyar su reelección, intento que fracasó.

La carta hace foco en dos puntos centrales:

  • El artículo VI del Estatuto del  FMI que impide utilizar los recursos "para hacer frente a una salida considerable o continua de capital" ya que gran parte del dinero prestado se utilizó para la formación de capitales externos, es decir, para sacar dólares del sistema.
  • La declaración de Mauricio Claver-Carone acerca de que el presidente Trump "pidió que el  FMI otorgue el préstamo para que Mauricio Macri ganara las elecciones, ya que lo consideraba un aliado estratégico". Claver-Carone fue asesor de Trump y ahora preside el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Con todos los antedentes del direccionamieno político del crédito y la salida de capitales que provocó, los senadores reclamaron que se limiten las condicionalidades a la Argentina y que el FMI: se abstenga de "exigir o condicionar las políticas económicas" del país por lo que proponen reconsiderar los intereses, un período de espera para comenzar los pagos anuales a partir de 2025 y un plazo de amortización de varias décadas.