La difícil situación generada por la decisión de Alberto Fernández de quitarle un punto de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires y traspasada a la Provincia para resolver el conflicto salarial de la policía tensó la relación política pero no institucional con la oposición.

Los sectores que pretenden instalar que hay un pelea a muerte entre el Jefe de Gobierno porteño, y el Presidente, se equivocan. En el Gobierno analizaron el discurso de Horacio Rodríguez Larreta más como una intención de mejorar posiciones internas en Cambiemos que una confrontación con la Rosada. "Están en campaña para ganarle la batalla a Mauricio Macri. Nosotros hacemos la misma política de coordinación con todos", reflexionó un funcionario con despacho en Balcarce 50.

Si bien en CABA se ocuparon de aclarar que el diálogo podría lesionarse después del anuncio presidencial, en el entorno de Alberto resaltaron que "siempre hay posibilidad de dialogar", pero que la decisión de recortar presupuesto a los porteños ya estaba tomada y conversada con Larreta. La quita de los recursos de coparticipación- que Macri había otorgado en forma discrecional en 2016 - era algo resuelto por Fernández y Larreta lo sabía, aunque se hizo el sorprendido.

En otra oficina gubernamental no dejan de repetir que la poda en el presupuesto de la Ciudad de 35 mil millones de pesos había sido avisada en diciembre pasado a las autoridades porteñas. El nexo de esas conversaciones siempre fue el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, quien también tuvo que trasmitirle por teléfono a Laretta el recorte de coparticipación.

Es verdad que no se hablaba del tema desde marzo pasado cuando estalló la cuarentena por el coronavirus, según contó públicamente el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Pero “se negoció todo el verano y cuando estaba por definirse, pasó lo que pasó con la pandemia”, recordaron fuentes que participaron de las negociaciones.

Hay cierto enojo en la Rosada por el discurso de negar que la Ciudad no sabía del ajuste presupuestario. Explicaron a este medio que hasta el propio Larreta reconoció las conversaciones, pero se “olvidó de contar que sabía que tenía que devolver la que se llevaron de más”.

En la Provincia de Buenos Aires tiene argumentos sólidos al recordar lo que sucedió cuando gobernaba un presidente del mismo signo político de Cambiemos. “Cuando les dieron plata por decreto no le pareció grave e inconstitucional”, analizaron desde La Plata tras  el discurso del jefe de gobierno porteño.

La situación bonaerense es peor que la de Ciudad. La Nación le debe mucho más dinero que al territorio porteño. Incluso fue un reclamo constante durante la gobernación de María Eugenia Vidal a su aliado Macri.

Para el entorno del gobernador, Axel Kicillof, aseguraron que "no habrá corte de diálogo” con CABA, mientras festejan la recuperación de un punto de la coparticipación.  “Para nosotros es fundamental para gestionar.  Creo que los que más rédito sacamos somos nosotros”, afirmaron las mismas fuentes.

Según el ministerio de Hacienda provincial, el aporte de Buenos Aires se estima cercano al 40% del total de la coparticipación, pero percibe sólo el 22%. Ahora llegará el 23%. La Ciudad tiene sus números: aporta el 22 por ciento de la masa coparticipable y recibía el 3,5%. Con la decisión de Fernández, pasará al 2,5 por ciento.