Tras los cortocircuitos por la ley que limita la suba de las tarifas de los servicios públicos y el posterior veto presidencial, el gobierno de Mauricio Macri y el titular del bloque Justicialista del Senado, Miguel Ángel Pichetto, acordaron aprobar el paquete de leyes de reforma laboral a cambio de excluir las modificaciones en el cálculo de las indemnizaciones.

En la Casa Rosada son más que optimistas con que el debate avance en el Congreso en las próximas semanas y que los proyectos se aprueben antes de que finalice el Mundial de Fútbol. Según fuentes gubernamentales, Pichetto dio su palabra de que acompañará la iniciativa del Poder Ejecutivo a condición de que quede afuera el nuevo cómputo de las indemnizaciones por despidos sin causa. Dos funcionarios de la administración de la alianza Cambiemos aseguraron a este diario que ese punto finalmente será excluido para garantizar el número de votos necesarios en ambas cámaras.

El proyecto oficial propone quitar del cálculo indemnizatorio "el sueldo anual complementario, los premios y/o bonificaciones, y toda compensación y/o reconocimiento de gastos que el empleador efectúe hacia el trabajador".

El pedido para que se descarten esos cambios también surgió desde la CGT. Iba a ser uno de los temas a tratar en la reunión fallida de ayer con el Gobierno, antes de que el triunvirato, que integran Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, anunciara un paro nacional para el 25 de junio próximo por la falta de respuestas a sus reclamos.

"Pichetto ya dijo que no va a acompañar ningún proyecto que no cuente con el aval de la CGT", subrayaron desde el entorno del senador justicialista, a la vez que deslizaron que su bloque podría acompañar la reforma laboral, si se excluye el nuevo cálculo de las indemnizaciones del paquete de leyes. Palabras más, palabras menos, a eso se comprometió el dirigente del PJ con la central obrera en la reunión que mantuvieron el 24 de mayo pasado.

Fuentes del ministerio de Trabajo explicaron que "por el momento se avanzará con los proyectos de Formación Continua y la Agencia de Tecnologías de la Salud que son los que cosechan mayor consenso, mientras que la cuestión de las indemnizaciones quedará para más adelante". Ambas iniciativas cuentan con el visto bueno del sindicalismo, al igual que la propuesta de regularización de trabajadores no registrados.

Con ese espíritu, ayer, arrancó en la comisión de Salud del Senado el debate del proyecto que crea la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnología de Salud (AGNET). El primero en exponer fue el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, quien sostuvo que es "inadmisible" la segmentación en el sistema de salud de la Argentina entre la población que posee coberturas formales y quienes no las tienen.