Las tabacaleras están preparando contrarreloj los protocolos de seguridad sanitaria y un esquema de transporte de personal para retomar la actividad de la producción de cigarrillos, en labor conjunta con el gremio del sector. Todo en el marco de la posibilidad de que a partir del lunes y con la premisa que ya marcaran tanto la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) expresaran respecto a que bajo el escenario del Covid-19, reseñaron fuentes empresarias y sindicales a BAE Negocios.

En expectativa por la definición oficial, tomó cuerpo en el sector la información que brindó la agencia NA en cuanto a que "a partir del lunes abrirán, con un protocolo especial, algunas plantas para producir cigarrillos".

Despacio, controlado y seguro, son los tres tópicos básicos para cualquier incipiente retome de la actividad, que como publicó este medio, hacen a la premisa de ponderar el cuidado de la salud para la más mínima reactivación de sectores industriales que llevan semanas de paralización. “Estamos a la espera de novedades, sabemos que las empresas están trabajando intensamente para ultimar los protocolos de seguridad sanitaria y sobre todo el transporte a las plantas de los compañeros que podrían retomar sus tareas”, confiaron a este medio desde el gremio tabacalero.

Precisamente en las últimas horas tanto el Suetra como la Federación de trabajadores del sector manifestaron en conjunto que, aún en respaldo de las medidas dispuestas por el Gobierno para decretar el aislamiento social obligatorio, la importanción de cigarrilos desde Chile y otros países de la región agravaría aún más la situación de este rubro industrial.

En sintonía con las empresas, el gremio tabacalero recordó que durante los últimos años el contrabando y la proliferación de marchas “truchas” habían impactado en la actividad generando despidos como también, en los últimos tiempos la baja de aportes para la obra social de esas organizaciones.

De confirmarse un retome de labor “controlado” y ante la falta de stock que llevó a que en los kioscos los atados de marcas tradicionales se expendieran casi al triple de su valor, como el faltante de la mayoría de los cigarrillos de marcas clásicas, habría un regreso a la producción nacional del tabaco. Como señalaron los sindicatos, el Estado, por jornada, pierde de recaudar $700 millones en cuanto a los impuestos que tributan los cigarrillos, siempre aclarando desde esas organizaciones que “elaboramos un producto de consumo, no de salud, pero dentro de esta actividad el circuito de empleo, tanto directo como indirecto, desde su cultivo hasta la venta final involucra a 1.000.000 de personas”.